Bosch, proveedor mundial de tecnología y servicios, está convencido de que el límite de emisiones marcado por la Unión Europea de 95 gramos por kilómetro es técnicamente viable.

"Estamos trabajando en soluciones innovadoras para mejorar los motores de todos los segmentos de vehículos. Es posible lograr todavía mejoras en el consumo, pero implicará costes adicionales en algunos casos", señala Volkmar Denner, presidente de la Alta Gerencia y responsable del área Investigación y Desarrollo de Robert Bosch GmbH.

Desde el punto de vista de Bosch, será decisivo ver el desarrollo y la mejora de la propulsión desde la perspectiva de los costes y beneficios.

En este sentido, Bosch trabaja en todos los segmentos de vehículos en la búsqueda de soluciones técnicas para seguir reduciendo las emisiones de CO2 y, de esa manera, proteger más el medio ambiente y los recursos naturales.

Ya en la actualidad, los coches utilitarios con tecnología de última generación cumplen estos requisitos. Los Diesel más avanzados de este segmento emiten solamente 81 gramos de CO2 por kilómetro. El motor de gasolina más avanzado emite 99 gramos por kilómetro.

Los objetivos de emisiones para 2020 casi se han alcanzado o, incluso, son una realidad en el segmento de los coches utilitarios. La optimización del motor puede reducir aún más los valores de emisión de las flotas.

En el segmento medio, el precio es un criterio muy importante. Por eso, Bosch trabaja también para conseguir motores más limpios y eficientes que sigan siendo relativamente económicos. Para ello, se requieren nuevos componentes.

Un buen ejemplo serían los sistemas que sean capaces de recuperar eficazmente la energía de la frenada y que permitan una electrificación más sencilla de la propulsión. Recordemos que en el segmento medio se pueden cumplir también los valores de emisiones que exige la UE para 2020, pero es necesario realizar esfuerzos.

Los modernos motores Diesel emiten actualmente 105 gramos de CO2 por kilómetro, mientras los de gasolina, 115 gramos.