En 2016, el Grupo Bosch volvió a incrementar su cifra de ventas que, según los datos provisionales, aumentaron un 3,5% nominal, hasta situarse cerca de los 73.100 millones de euros. El proveedor registró un beneficio operativo antes de intereses e impuestos (EBIT) de, aproximadamente, 4.300 millones de euros. Después de ajustar los efectos del tipo de cambio, el crecimiento de la facturación fue del 5,4%. Debido a las fluctuaciones en los tipos de cambio, los resultados de las ventas se dejaron sentir en la forma en que se desarrollaron las ventas en las diferentes áreas de negocio.

Después de aplicar estos ajustes, todas las área empresariales, excepto Industrial Technology, aumentaron sus ventas. Con un incremento del 5,5% nominal en 2016, el área Mobility Solutions creció por encima de la producción mundial de automóviles y, después de ajustar los efectos derivados del tipo de cambio, el crecimiento fue del 7%, alcanzando unas ventas de 44.000 millones de euros. En los sistemas de inyección de gasolina, Bosch registró un nuevo récord, vendiendo 250 millones de inyectores de alta presión, aunque la compañía también consiguió cifras destacadas con los sistemas de asistencia al conductor y de información y entretenimiento.

Según Volkmar Denner, CEO y presidente del Consejo de Administración, “Bosch está inmerso en un proceso de transformación sin precedentes. En industrias, mercados y tecnologías, está configurando activamente el cambio”. En cuanto a la conectividad a través del 'Internet of Things' (IoT) y la transición hacia la electromovilidad, Bosch aumentó su gasto en investigación y desarrollo hasta los 6.600 millones de euros en 2016. “El resultado que consigamos hoy servirá para financiar el éxito de mañana”, declara, por su parte, Stefan Asenkerschbaumer, director financiero y vicepresidente del Consejo de Administración.

Bosch ve un enorme potencial de crecimiento en el negocio relacionado con los asistentes digitales inteligentes, razón por la cual está invirtiendo unos 300 millones de euros en un nuevo centro de inteligencia artificial, que completará su conocimiento en el IoT. Según Denner, quien también es responsable de I D en el Consejo de Administración de Bosch, “dentro de diez años, prácticamente ningún producto de Bosch será concebible sin inteligencia artificial. Poseerá esa inteligencia por sí mismo, o ésta habrá jugado un papel clave en su desarrollo o fabricación”. En cinco años, se espera que los productos con inteligencia artificial representen el 10% de las ventas de Bosch. El BCAI empleará inicialmente a un centenar de expertos en India, Estados Unidos y Alemania. En 2021, Bosch habrá invertido 300 millones de euros en la expansión del centro.

“Bosch utilizará la inteligencia artificial para convertir las cosas en asistentes inteligentes. Los productos se convertirán así en socios, compañeros o asistentes personales”, asegura el CEO de la compañía. “Mediante los productos conectados, Bosch puede mantener una relación directa con los clientes. Cuanto mejor conozcamos a los usuarios individuales, más personalizado será el servicio que podamos ofrecer”, continúa Denner. Uno de los productos presentados por Bosch en el CES de Las Vegas fue un 'concept car', que ofreció a los visitantes una idea acerca de cómo será el asistente personal "Auto". Según un nuevo estudio de Bosch y Prognos, los vehículos conectados nos darán la oportunidad de utilizar cerca de 100 horas cada año de una manera más eficiente y relajada.

En cuanto al futuro de la movilidad, “cero accidentes, cero emisiones y cero estrés son nuestros objetivos para la movilidad del futuro”, dice el CEO, lo que significa automatización, electrificación y conectividad desde el punto de vista tecnológico. Bosch está llevando a cabo una intensa investigación para lograr un avance significativo en la tecnología de baterías que haga asequible la conducción eléctrica a nivel masivo. En su emplazamiento de Feuerbach, en Stuttgart (Alemania), la compañía ha creado un campus de baterías, que reúne sus actividades de desarrollo relacionadas con celdas y baterías. Cada año, Bosch invierte unos 400 millones de euros en electromovilidad. Con su amplia cartera de componentes como motores eléctricos, electrónica de potencia y baterías, la empresa ha conseguido ya 30 contratos.

En el futuro, Bosch seguirá invirtiendo en la mejora del clásico motor de combustión. Con los combustibles sintéticos o synfuels, los motores de combustión también pueden ahorrar recursos y ser neutrales en relación al CO2. En palabras de Denner, “en 2025, más del 80% de los vehículos nuevos seguirán utilizando motores de combustión. Pero incluso estos motores desempeñarán un papel importante en la reducción del calentamiento global”.