El Comité del Mercado Interior y Protección al Consumidor del Parlamento Europeo aprobó en febrero más de 184 enmiendas para ser tenidas en cuenta en el Proyecto del Reglamento de Homologación COM (2016) 31, que regulará la competencia futura en el sector de la posventa de automoción a nivel europeo, y cuya aprobación definitiva se espera antes de finalizar 2017.

Entre las enmiendas aprobadas para mejorar el marco legislativo actual, relacionadas con el diagnóstico, reparación y mantenimiento de los vehículos (RMI), desde Cetraa destacan que la más importante era mantener el puerto OBD del vehículo abierto y accesible a todos los agentes de la posventa. Pero, una vez aprobadas estas enmiendas por el Parlamento Europeo, es necesario llegar a un acuerdo entre la Comisión Europea, el propio Parlamento Europeo y el Consejo de la UE.

El problema radica en que el Consejo, donde están representados los gobiernos nacionales de los Estados miembros de la UE, entre ellos España, todavía no ha discutido las disposiciones relacionadas con la RMI y, por tanto, no ha emitido opinión alguna sobre dichas enmiendas.

Esta incertidumbre podría favorecer la no inclusión de mención alguna al mantenimiento del conector OBD abierto y accesible, posibilitando a los fabricantes de vehículos (VM) cerrar su acceso en los nuevos modelos que se fabriquen.

Por lo tanto, es imprescindible, según la patronal, que en las próximas reuniones del Consejo de la UE, la primera de ellas el 18 de octubre, se discutan las disposiciones sobre la RMI y las enmiendas aprobadas por el Parlamento Europeo. En este sentido, Cetraa ha solicitado al Gobierno español que apoye las enmiendas aprobadas por el Parlamento Europeo, sobre todo la relacionada con el mantenimiento del puerto OBD del vehículo abierto y accesible.

Un conector OBD, actualmente abierto y accesible, permite a los talleres de reparación conectar equipos de diagnosis al vehículo para realizar los mantenimientos periódicos que requiera, diagnosticar eficientemente fallos en el mismo, reprogramar, actualizar software, etc. Todo ello para conseguir un parque de vehículos más seguro y proporcionar un valor añadido a los automovilistas. Sin este conector, los talleres sólo tendrían acceso a realizar dichas operaciones de forma remota, conectando directamente con el vehículo a través de servidores controlados por los fabricantes, mediante el sistema “EX VE” o “Vehículo Extendido”.

De esta manera, Cetraa advierte de que “el sistema quedaría por completo bajo el control exclusivo de los fabricantes, no existiendo supervisión del uso que se haga de los datos generados por el vehículo ni del propio 'know how' de los agentes que utilicen dicho sistema, retrasando la comunicación entre el taller y el vehículo, ampliando y encareciendo los tiempos de reparación y, en definitiva, limitando la libre competencia, la innovación empresarial y los derechos del consumidor a la libre elección de taller y a una información veraz”.

Por lo tanto, el conector OBD es imprescindible para la supervivencia de las pymes y micropymes que operan en el sector de la posventa de automoción en España (alrededor de 64.000), que dan empleo a 400.000 trabajadores y atienden a más de 27 millones de automovilistas, de modo que puedan seguir ofreciendo a éstos una opción competitiva en el servicio y reparación de vehículos. Desde Cetraa indican que “los riesgos que esta situación genera para el sector son enormes y la competencia está en peligro”.