La soldadura es un proceso mediante el cual se unen piezas por fusión. Esta unión se produce por el aporte de un material que se funde por la aplicación de calor, lo cual recibe el nombre de baño de soldadura. En este punto, se puede agregar otro material y, al enfriarse la mezcla, el material se enfría y se convierte en una unión fija. En un taller se pueden utilizar diferentes fuentes de energía para realizar una soldadura (llama de gas, arco eléctrico, electrones, estañado, etc.), pero en Ruta 401 de Loctite se centran en la soldadura en frío.

La soldadura en frío es el proceso de unión de dos materiales en estado sólido sin que sea preciso fusionarlos mediante la aplicación de calor, tanto en metal como en materiales plásticos. Algunas de las ventajas son la seguridad que ofrece a la hora de trabajar, el ahorro de tiempo, el mayor control sobre el acabado final, su sencilla forma de aplicación y la limpieza respecto a las piezas contiguas.

Este proceso es muy útil para la realización de numerosos trabajos, por ejemplo, para reparar carcasas metálicas, colectores, piezas desgastadas, bridas, errores de mecanizado, rellenar holguras o reconstruir piezas con un alto grado de rigidez.

El proceso de trabajo a la hora de realizar una soldadura en frío sería el siguiente:

  • Lijar la superficie: es básico para retirar la contaminación y la suciedad de las piezas. Si es una superficie metálica, se pueden quitar los posibles restos de óxido con un cepillo de alambre y una lija.
  • Retirar todos los restos de suciedad: utilizar Loctite SF 7063 para una buena limpieza.
  • Preparar el producto: en una superficie plana y antiadherente, se mezclan cuidadosamente los dos componentes, evitando realizar movimientos circulares para no dejar aire atrapado hasta obtener una mezcla homogénea
  • Aplicar el producto: se aplica la mezcla sobre la zona que se va a trabajar, ejerciendo la mayor presión posible para rellenar huecos y holguras.
  • Modelar: extender el producto para obtener un resultado óptimo.
  • Lijar de nuevo: para un acabado final óptimo se lija la superficie y se retira el exceso de producto.