Continental se acaba de convertir en un socio colaborador de la Plataforma creada entre BMW Group, Intel y Mobileye, para establecer un nuevo modelo de cooperación para la conducción automatizada que proporcionará soluciones escalables para toda la industria del automóvil. Como integrador de sistemas, Continental juega un papel clave en la industrialización de la plataforma para otros fabricantes de automóviles con el fin de lanzar soluciones conjuntas al mercado con mayor rapidez. En julio de 2016, BMW Group, Intel y Mobileye anunciaron una colaboración para para comenzar la producción de estos tipos de automóviles en 2021.

En concreto, la atención de Continental se centra en el desarrollo de la función y la integración de sistemas automatizados incluyendo el monitoreo del conductor y control de movimiento, así como la simulación y la validación de funciones.

“Esta cooperación con los socios principales involucrados representa una oportunidad única para conseguir esta tecnología de futuro para nuestras carreteras con mayor rapidez”, ha declarado Frank Jourdan, miembro del Consejo Ejecutivo de Continental y jefe de la división Chassis & Safety. “Con nuestro enfoque no exclusivo de esta tecnología en el futuro vamos a entregar una solución segura, rápida y rentable que es muy atractiva también para otros fabricantes”, ha indicado, por su parte, Klaus Fröhlich, Miembro del Consejo de Administración de BMW, en nombre de la cooperación de BMW Group, Intel y Mobileye.

Para Karl Haupt, director de asistencia al conductor de la unidad de negocio de Sistemas Avanzados de Continental, “estas asociaciones tienen una gran ventaja en cuanto a la complejidad de la tecnología, así como a los esfuerzos de desarrollo: no necesitamos reinventar las soluciones desarrolladas por cualquiera de nuestros socios. Después de todo, podemos utilizar sus conocimientos y recurrir a ejemplos ya probados en carretera y adaptarlos a las más diversas necesidades de los clientes. Junto con los socios implicados, podemos trabajar de manera más eficiente en las tareas de investigación y desarrollo con el fin de realizar las siguientes generaciones de tecnologías para la conducción automática. Además, esta colaboración proporcionará soluciones que son más rentables para nuestros clientes y asequible para los usuarios finales”.

La competencia de Continental en este ámbito se extiende a toda la gama de productos y servicios necesarios: sensores circundantes, modelo de entorno, funciones de conducción, arquitectura del sistema, seguridad funcional, unidades de control, sistemas de frenos, neumáticos, sistemas de transmisión completa, así como sistemas para el diálogo hombre-máquina y validaciones del sistema. Los componentes y sistemas necesarios para la conducción autónoma son desarrollados y producidos en Estados Unidos, Japón, China, India y Europa.

En 2016, las ventas de sistemas avanzados de asistencia al conductor ascendieron a más de 1.200 millones de euros, mientras que el número de nuevos pedidos aumentó a más de 3.000 millones. En 2020, Continental espera que las ventas superen los 2.000 millones de euros.