Ahora que los motores diésel modernos inyectan el combustible a presiones que alcanzan los 2.200 bar y la tolerancia de los inyectores se mide en micras, incluso las variaciones más minúsculas pueden tener unas repercusiones enormes. Así pues, vale la pena pensárselo detenidamente a la hora de elegir un inyector common rail remanufacturado.

¿Por qué motivo? Porque Delphi ha finalizado recientemente una serie de pruebas de rendimiento y resistencia en algunos inyectores no aprobados por equipo original. Los resultados han sido alarmantes y han puesto de relieve diversas cuestiones importantes:

  • Rendimiento deficiente: los talleres no autorizados no tienen capacidad para obtener un nuevo código de calibración OE. La ECU se reinicia según los parámetros del código antiguo y básicamente tiene que “adivinar” cómo funcionar. La repetición de esta inexactitud hace que el motor tenga un rendimiento deficiente debido a las correcciones de compensación. Además, la acumulación de presión ocasionada por las piezas no originales puede ocasionar un exceso de humo y ruidos irregulares del motor.
  • Uso excesivo de combustible: la falta de precisión en la apertura de las toberas no originales, sumada a que los talleres no autorizados no tienen capacidad para generar un código de calibración preciso, ocasiona un incremento de la inyección de combustible. Eso no sólo supone un derroche de dinero para el cliente, sino que la combustión de ese exceso de combustible puede dar lugar a un aumento significativo de los humos de escape.
  • Mayor desgaste y deterioro: el uso de válvulas de control no originales incrementa significativamente el flujo y la temperatura del sobrante del inyector. A su vez, la temperatura y la presión se acumulan en el inyector, lo que genera códigos de avería de la unidad de control del motor (ECU). Puede ocurrir que las toberas no originales se abran de manera irregular, lo que hace que los cilindros se desequilibren y se dañe el motor. Además, reutilizar los códigos de calibración antiguos ocasionará fallos de la ECU y aumentará la tensión del motor, debido a la desincronización de la inyección y a la sobrecompensación.

Las repercusiones de instalar un inyector que haya sido remanufacturado o reparado con componentes o procesos de calidad inferior pueden ser significativas, según explican desde Delphi. Como mínimo, se expone a tener que desmontar el inyector e instalar uno nuevo y, en el peor de los casos, podría tener que sustituir el motor entero. “En cualquiera de los dos escenarios, se va a encontrar con un cliente muy descontento”, destaca la compañía.

¿Cuál es la solución?

Gracias a su calidad como fabricante de sistemas common rail de inyección de combustible para equipo original, Delphi ofrece toda una gama de inyectores aprobados por OE, tanto remanufacturados como reparados, además de unidades de nuevas. Los inyectores remanufacturados Delphi tienen la misma forma y función y se ajustan del mismo modo que sus equivalentes para equipo original. De hecho, sus inyectores se remanufacturan en las mismas instalaciones de fabricación de equipo original, usando los mismos componentes y procesos. Al igual que los nuevos, se calibran según las mismas especificaciones de OE, con planes de pruebas de hasta 1.000 pasos.

Además, Delphi cuenta con unos criterios de selección de cascos muy exigentes a la hora de decidir qué inyectores se remanufacturan. Cada uno de ellos se somete a una inspección, antes de su limpieza y desmontaje. A continuación, se vuelve a inspeccionar el producto para verificar que el cuerpo de la unidad no está dañado antes de proceder a su ensamblaje. Los productos ensamblados con partes incorrectas, pistones rotos, arañazos profundos, corrosión excesiva o a los que les faltan conectores se descartan.

“Esto supone una diferencia radical con respecto a otras supuestas empresas de remanufactura que solamente sustituyen las piezas rotas o deterioradas, mientras que otras se limitan simplemente a limpiar y sacar brillo a los inyectores. Así que no se deje engañar: a pesar de que en apariencia puedan parecer iguales, por dentro, desde luego, que no lo son”, advierten desde Delphi. “Y si basta con que un solo inyector se desincronice para que eso afecte negativamente al rendimiento del motor y, a su vez, al ahorro de combustible y las emisiones, ¿merece la pena correr ese riesgo por ahorrase un par de euros? ¡Desde luego que no!”.

Los inyectores remanufacturados Delphi están disponibles para su uso a través de los distribuidores de Delphi y de su red autorizada de reparación, sólo bajo la marca Delphi, y tienen dos años de garantía. La compañía también provee a los Delphi Diesel Centres de los componentes originales, el equipamiento de pruebas, la formación y el soporte técnico necesarios para reparar inyectores a nivel local.

Mientras que en los inyectores remanufacturados Delphi todas las piezas de desgaste se sustituyen de manera rutinaria, en un inyector reparado sólo se cambian aquellos componentes cuya diagnosis indica que no cumplen las especificaciones. Todos los componentes de repuesto son idénticos a las piezas de equipo original utilizadas en los inyectores nuevos y remanufacturados. Y los inyectores reparados se calibran según las especificaciones de equipo original, con planes de pruebas de hasta 450 puntos.

Puedes consultar el Vídeo del Proceso Remanufacturado Inyectores CR Delphi pinchando AQUÍ