La Policía Nacional ha desarticulado una banda formada por seis españoles, de entre 23 y 54 años, que se dedicaban a la sustracción de vehículos, informa el periódico La Vanguardia, citando fuentes de EFE. Los detenidos actuaban desde una nave en una finca a las afueras de la localidad madrileña de Leganés a la que llevaban los vehículos robados para desguazarlos y vender las piezas.

En apenas dos meses, la Policía ha conseguido recuperar en las inmediaciones de esta finca hasta once vehículos robados, que, en ocasiones, aparecían totalmente calcinados o desguazados. Desde su taller clandestino, el grupo también se dedicaba a las estafas en compra-venta de coches y a la falsificación de placas de matrícula.

En la nave desde la que actuaban los detenidos, los agentes incautaron herramientas destinadas a la mecánica de vehículos y de uso industrial, troqueladoras, armas y objetos destinados a la sustracción de turismos.

En un comunicado, la Policía ha descrito que tal era la habilidad de este grupo delictivo que podían desguazar un vehículo entero en menos de cuatro horas, con un sistema de mecánicos que despiezaban los coches y receptadores de segundo nivel que daban salida al material sustraído. Los arrestados han pasado a disposición judicial.