La batería es un acumulador de energía que se compone de placas internas con un ácido que es capaz de almacenar energía eléctrica y que puede recargarse cuando ésta se agota. Por su parte, el alternador es el dispositivo que se encarga del sistema eléctrico y de la batería, transformando energía mecánica en eléctrica y enviándola para su almacenamiento en la batería.

Según explican en el Blog Ruta 401 de Loctite, el alternador tiene tres piezas fundamentales: rotor, inductor que crea un campo magnético; estator, material conductor cometido a un campo de fuerza; y regulador de voltaje, que mantiene el voltaje tanto a altas como a bajas revoluciones. Además de estos componentes, incluye una carcasa, tornillos y una polea, que se encarga de generar la fuerza del motor a través de una correa.

Al tener un problema de carga en la batería, es posible que el propio vehículo lo indique en el cuadro de control. Para comprobar que está en buen estado, un multímetro dará el voltaje de la batería tanto en parado como con el coche en funcionamiento. También existen comprobadores o un dispositivo específico que es capaz de decir la calidad del ácido, aunque es un aparato que ya está en desuso.

Para comprobar si el alternador funciona, se usará, como en el caso de la batería, un multímetro o máquinas específicas de diagnosis, que muestran el funcionamiento del alternador en tiempo real y los picos de carga de subida o bajada.