Dependiendo del material sobre el que se vaya a efectuar una reparación en un taller de chapa y pintura, se recomienda utilizar determinadas masillas. En este caso, el Blog Ruta 401 de Loctite se detiene en las masillas epoxi para metales, como piezas de fundición o de diferentes partes del motor.

En este sentido, la pasta Loctite EA 3463 es un adhesivo tenaz con carga de acero en forma de barrita moldeable, que se aplica en la superficie a trabajar y al endurecerse es capaz de ofrecer una gran resistencia a la compresión y a las altas temperaturas (hasta unos 80-100º C). También puede ser de ayuda Loctite EA 3471, indicada para reparar defectos no estructurales en multitud de piezas, incluso las de acceso complicado, soportando temperaturas de hasta 105-120° C.

Si lo que se busca es una masilla para reparar daños en la carrocería, como arañazos, pequeñas grietas o agujeros, también se puede recurrir a las masillas de poliéster para chapa en lugar de las masillas epoxi. En este campo, la masilla Loctite PP-15 tiene una gran resistencia al descolgamiento, mientras que Teroson UP 340 AGF es otra masilla de poliéster que funciona especialmente bien al aplicarse en aluminio y piezas galvanizadas.

Por otro lado, para piezas de carrocería con más de 2 mm. de grosor se recomienda el epoxi bicomponente Teroson EP 5010 TR. Se aplica de forma sencilla, no descuelga, no encoje y se puede lijar perfectamente una vez seco y una de sus principales ventajas es que ahorra tiempo al evitar tener que realizar labores de desmontaje para tratar ciertas zonas, por ejemplo el depósito de combustible, los airbags o los paneles interiores.