María Seguí, hasta esta mañana directora general de la DGT, ha presentado su dimisión ante el ministro del Interior, como último eslabón de los escándalos relacionados con concesión de fondos a dedo para que su marido desarrollase tres proyectos de investigación en la Universidad de Zaragoza.

Jorge Fernández Díaz, Ministro del Interior en Funciones ha aceptado la dimisión de su directora general antes de concluir su investigación sobre sus presuntas corruptelas, y tras cesar hace dos semanas a la responsable de Formación Vial de la DGT, Marta Carrera, tras aparecer en unas grabaciones con el presidente de la CNAE, José Miguel Báez, supuestamente amañando un concurso público para la concesión de los cursos de recuperación de puntos.

Tras su dimisión, Seguí ha afirmado en declaraciones a la Cadena Ser que se siente una cabeza de turco en una guerra sucia que nada tiene que ver con ella, ya que es una técnica y no una política, "La situación económica y política y el entorno de crispación son tales y en estos momentos estamos jugando a guerras sucias de intereses y conflictos económicos y políticos; yo en esta guerra no pinto nada, esa no es mi guerra". Seguí se ve como parte de un "juego de caza mayor". "Me voy muy tranquila, tengo la conciencia muy tranquila. Todos los que han vivido en primera persona mi actuación en estos cuatro años y medio saben perfectamente que si algo he hecho es precisamente pelear para que la gestión del dinero público fuera con carácter transparente, riguroso y competitivo", ha sentenciado.

La dimisión de Seguí llega tras dos intensas semanas en las que el Ministerio del Interior abrió una investigación urgente sobre la financiación concedida desde Tráfico a proyectos de investigación donde trabajaba su marido. Esta medida fue, definitivamente, la puntilla a una cadena de escándalos que, durante 15 días, ha cuestionado y colocado contra las cuerdas a la institución encargada de velar por la seguridad en las carreteras.

La carrera de Seguí al frente de la DGT no se ha visto privada de baches y zanjas que han dificultado su desarrollo, como la desautorización por parte del Ministro cuando la directora anunció que estaban estudiando que los conductores más mayores tuvieran que volver a ser “evaluados” a la hora de renovarse el carné, o la incapacidad de conseguir aprobar un nuevo reglamento de circulación.

En el lado positivo para la posventa del automóvil ponemos en la balanza las campañas de revisión sobre el estado de los vehículos (neumáticos, iluminación, itv pasada) y su preocupación por impulsar el rejuvenecimiento del parque. Durante su mandatose han conseguido rebajar las muertes en acidente de tráfico hasta cifras de los años sesenta. Sin embargo en los últimos meses se han encendido las alarmas al repuntar los daos de esa triste estadística.