Con el nuevo Gear Tronic II de Liqui Moly, cambiar el aceite de cajas de cambios se convierte en una tarea totalmente automática. “Con ello el cambio de aceite ATF es 'coser y cantar', y deja de ser una tarea exclusiva para talleres especializados”, asevera David Kaiser, director de investigación y desarrollo en el especialista alemán en aceites y aditivos.

Cambiar el aceite a las cajas de cambios automáticas es más más complicado que cambiar el aceite al motor. Cuando se le cambia el aceite al motor, se afloja el tapón roscado y el aceite usado se evacúa. Si se hace lo mismo con el aceite para cajas de cambios automáticas, quedará mucho aceite usado en la caja, incluso dos tercios del total.

El Gear Tronic II hace posible cambiar la totalidad del aceite. Según cuál sea el vehículo, se puede acceder por medio del tubo guía de la varilla de medición, las conexiones de tubos flexibles en el radiador del aceite para cajas de cambios o directamente en la caja de cambios.

La delicada operación de vaciado y llenado simultáneo de la caja de cambios está totalmente automatizada y no requiere supervisión. La guía de menú a través de pantalla táctil está asistida por ordenador y es muy intuitiva. Gear Tronic II dispone de una base de datos de automóviles, que indica el tipo y la cantidad de aceite que necesita el vehículo en cuestión. Así se simplifica la rutina de trabajo en el taller y se evitan errores y reclamaciones costosas.

El Gear Tronic II no sólo es para los cambios de aceite, ya que también se pueden incorporar aditivos de limpieza y cuidado para el mantenimiento programado, lo que supone, según Liqui Moly, una fuente de ingresos adicional para el taller. Desde que la compañía lanzara el modelo anterior al Gear Tronic II, allá por 2015, ya hay unos 650 aparatos en funcionamiento.