Un youtuber de 45 años entusiasta de la tecnología, Joshua Brown, natural de Ohio (Estados Unidos) es el primer fallecido en un coche con conducción autónoma. Sucedió el pasado 7 de mayo. Brown había delegado los mandos en el piloto automático del coche. Un camión que iba delante giró a la izquierda y el coche, un Tesla Model S, se metió debajo. El conductor del camión salió ileso.

Aún no se han depurado responsabilidades ni se ha aclarado quién se hará cargo de la situación. El organismo dedicado a controlar la seguridad en las carreteras de Estados Unidos (NHTSA) se ha limitado a decir que van a estudiar las implicaciones del caso. Tesla ha lamentado el accidente pero también ha señalado que es la primera muerte en más de 130 millones de millas (209 millones de kilómetros) con el piloto automático activado; frente a una muerte por cada 60 millones de millas (96 millones de kilómetros) cuando conduce un humano de media en todo el mundo.

A pesar de la gran cantidad de cámaras y sensores que tienen los vehículos de Tesla, ni el conductor ni el sistema detectaron la parte trasera del camión. En el documento se cita que la parte del remolque era blanca y la luz de ese día radiante. Como norma general, Tesla desactiva el piloto automático cuando requiere la atención del conductor y no se recomienda su uso en zonas urbanas, por ejemplo. Insisten, además, en que se deben tener ambas manos sobre el volante siempre. De hecho, emite señales similares a las de la mayoría de los vehículos cuando un pasajero no se pone el cinturón. Si el conductor no posa las manos, el coche frena paulatinamente hasta que lo hace.