El invierno llegará de un modo oficial dentro de apenas tres semanas y el fenómeno meteorológico conocido como 'El Niño' puede provocar que el de este año sea más frío y largo de lo habitual, advierte la agencia meteorológica británica.

El fabricante de neumáticos Goodyear, preocupado por la seguridad de los conductores, ha encargado una investigación a la empresa independiente TNS.

 

Este estudio demuestra que las personas encuestadas en toda Europa tienen miedo a sufrir accidentes de tráfico durante el invierno, pero sólo la mitad de ellas compra neumáticos de invierno como medida proactiva para hacer frente a la estación.

'El Niño', recordemos, es un fenómeno natural que constituye una de las principales claves para establecer cada año la variabilidad climática a nivel global. Parece que será especialmente intenso este año, de acuerdo con la agencia meteorológica del Reino Unido.

Esto podría traducirse en un invierno más largo y más frío en algunas partes de Europa. En 2010, 'El Niño' fue en parte responsable de las fuertes nevadas que azotaron España y muy especialmente en Reino Unido entre otras zonas de Europa.

Además de la probabilidad que el final del invierno sea especialmente frio, en estos momentos ya estamos encontrando temperaturas más bajas de lo habitual en algunas zonas de Europa, lo que hace pensar que este invierno será particularmente largo.

A pesar que la mayoría de los encuestados conocen 'El Niño', no les preocupa especialmente que este invierno sea inusualmente duro. De acuerdo con el estudio, un invierno frío preocupa a un 44% de los polacos y a un 34% de los alemanes encuestados, mientras que en Francia, Italia y Bélgica sólo uno de cada cuatro mostró preocupación, y en los Países Bajos la cifra se reduce a uno de cada 104.

Cuando se les preguntó qué era lo que más temían de un invierno duro, en cinco de los seis países encuestados la respuesta más habitual fue "el miedo a los accidentes de tráfico, a causa las carreteras heladas". Únicamente los polacos muestran más preocupación por los costes en términos de calentamiento global que por los accidentes de tráfico.