Arval acaba de lanzar el libro blanco sobre el diésel: “Despejando dudas acerca del diésel. Un vistazo a su futuro: enfoque y soluciones”, en el que quiere compartir su punto de vista como experto en el uso del diésel en flotas de vehículos ante la creciente incertidumbre en torno a su futuro. Y reforzar su compromiso de asesorar y apoyar a sus clientes en la futura transición hacia nuevas alternativas más respetuosas con el medio ambiente.

En este libro blanco, Arval analiza el actual marco normativo, con una visión general sobre las emisiones y la normativa, así como el nuevo procedimiento de pruebas (WLTP-RDE), que sustituye al anterior NEDC, y aclara dudas sobre las ZUAP (Zonas Urbanas de Atmósfera Protegida).

“Despejando dudas acerca del diésel” también incluye un análisis del mercado del automóvil en Europa, que refleja cómo la huida del diésel se muestra más claramente entre los usuarios particulares que en las flotas de empresa. Y cómo la popularidad a la baja de los vehículos diésel tendrá un impacto sobre los valores residuales. Igualmente, la compañía hace una comparativa sobre los diferentes tipos de combustible, examinando las distintas implicaciones de los híbridos, híbridos enchufables, eléctricos puros y vehículos alimentados con otras fuentes de energía alternativas, como el hidrógeno y el gas.

En palabras de Luc Soriau, director de Arval España, “actualmente, el diésel representa más de la mitad de las matriculaciones de turismos y vehículos comerciales ligeros en Europa. En el segmento exclusivo de flotas, esa proporción alcanza incluso los dos tercios”.

En la mayoría de los casos, el diésel es una opción válida para los conductores que realizan mucho kilometraje, y eso seguirá siendo así durante varios años, desde la perspectiva del TCO basada en la duración real prevista, el consumo real y, en especial, el kilometraje anual. Pero, según Arval, cualquier política de adquisición de vehículos debería basarse en un TCO que incorpore la eficiencia de combustible y el coste, impuestos incluidos, y a partir de ahí no hay motivos reales para mantener una política restrictiva de combustible, como solo diésel.

Al menos 20 países de la UE aplican algún tipo de impuesto asociado al CO2 a los vehículos de empresa. Incluso si las metodologías de prueba cambian, en principio esto debería seguir favoreciendo a los motores diésel frente a los de gasolina en los años venideros, destacan desde Arval. En muchos países, ya existen incentivos fiscales para vehículos con emisiones muy bajas (<76 g/km), que actualmente son en todo caso eléctricos (eléctricos puros o híbridos enchufables). La compañía cree que “es imposible predecir si los distintos modelos impositivos penalizarán de forma concreta a los vehículos diésel en el futuro, pero es de esperar que se valore primero el impacto de la introducción del WLTP antes de dar ningún paso”.

En cuanto a si un conductor debería escoger un diésel o decantarse por una alternativa, desde Arval indican que, desde una perspectiva de emisiones y calidad atmosférica, el diésel es claramente más contaminante que la gasolina, mientras que desde un punto de vista de emisiones de carbono, los motores diésel suelen ser más eficientes en términos de combustible que sus equivalentes de gasolina. “Los niveles inferiores de emisiones de CO2 suelen conllevar que los automóviles diésel tengan una menor carga impositiva como vehículos de empresa. Los diésel pueden dar lugar a impuestos adicionales en el futuro, algo que deberá sopesarse frente a cualquier incentivo fiscal para los vehículos con emisiones muy bajas”.

Respecto a la idoneidad de los vehículos enchufables (ya sean eléctricos puros o híbridos PHEV), la empresa cree que hay que tener en cuenta el acceso a las instalaciones de recarga, la autonomía en modo eléctrico y los perfiles habituales de uso. “Para alguien que realice un kilometraje anual relativamente bajo y cuyos trayectos sean mayoritariamente locales / urbanos, y no tanto por vías rápidas, quizás la opción de un vehículo de gasolina o enchufable sea más adecuada, pero en cualquier caso se tratara de una decisión adecuada a la evolución de cada flota”.