El impacto de las medidas contempladas por el Ayuntamiento de Madrid en el llamado Plan A afectará a uno de cada tres coches en Madrid en 2025, cuando la iniciativa del consistorio madrileño se endurezca más, ya que prohibirá la circulación de coches diésel matriculados antes de 2006 y de gasolina anteriores al año 2000.

Así lo ha explicado José Luis Gata, responsable de Mercado Posventa de Audatex, en el marco de Motortec Automechanika Madrid, quien ha destacado que esta medida favorecerá a los talleres madrileños porque los coches más viejos son los que menos se reparan. En la actualidad, los coches de más de diez años representan el 57% del parque español, mientras que los menores de cinco años sólo son el 17% del total. Los pasos por el taller de los más antiguos se limitan a averías mecánicas siempre que no superen el valor venal, ha indicado Gata.

Son los coches nuevos los que realmente permiten a los talleres crecer en reparaciones, un 1,4% en 2016, dejando atrás años de caídas ininterrumpidas. La recuperación económica y el aumento de las matriculaciones en 2015 y 2016, cuando se volvió a superar el millón de unidades vendidas, permitió a los talleres mejorar sus ingresos un 2,2%, ya que son los coches nuevos los que acuden más al taller y les aportan mayor rentabilidad.

Sin embargo, Audatex prevé que los talleres afrontarán los dos próximos años un estancamiento de las reparaciones y no será hasta 2019 cuando se vuelvan a registrar crecimientos, que superarían el 2%. Esto se debe a que en 2017 y 2018 alrededor de tres millones de vehículos cumplirán diez años, pasando a formar parte del segmento menos atractivo para el taller: hacen la mitad de kilómetros al año que uno nuevo y, por tanto, menos susceptibles de pasar por las manos de un reparador.