Con fecha 1 de febrero, la Comisión Europea ha comenzado a ejecutar el Reglamento de la Comisión Europea 2018/163 por el que se someten a registro las importaciones de neumáticos nuevos y recauchutados destinados a camiones y autobuses originarios de la República Popular de China.

El pasado 11 de agosto de 2017, la propia UE inició un procedimiento 'antidumping' respecto a las importaciones en Europa de neumáticos nuevos y recauchutados destinados a camiones de origen chino, a raíz de una denuncia de la Coalición Contra Importaciones Desleales de Neumáticos, en nombre del 45% de la producción de estos neumáticos a nivel europeo. El 14 de octubre la Comisión comunicó el inicio del procedimiento antisubvenciones respecto a estas importaciones.

Con el inicio del registro, y al tener pruebas suficientes de 'dumping', la Comisión Europea ejerce su competencia para instar a las aduanas a adoptar las medidas necesarias para registrar las importaciones de tal forma que 'a posteriori' se puedan justificar medidas contra dichas importaciones a partir de la fecha de registro, según la asociación O.P.E.N.

En cuanto a las pruebas, la Comisión argumenta que comparando valores de ventas normales y sujetas a estas prácticas, en el 74% de los casos se mostraba que los exportadores practicaban dumping. Asimismo, el volumen de las importaciones aumentó un 14,3% de abril a septiembre de 2017, mientras que el valor unitario de las importaciones procedentes de China fue un 38% inferior a importaciones de otros países.

El perjuicio, difícilmente reparable para la Comisión, se debe a importaciones masivas de un producto subvencionado, en un periodo relativamente corto, de lo cual la Comisión Europea tiene hechos probatorios. Éstos indican que los exportadores chinos han duplicado casi el volumen de importaciones, de 2,3 a 4,4 millones de unidades (2,1 millones de unidades), lo que ha aumentado bruscamente el mercado del 13,2% al 20,9%, lo cual ha repercutido en la cantidad de unidades vendidas y en los precios del mercado europeo.

Las importaciones del producto afectado deben someterse a registro para garantizar que, en caso de que la investigación dé lugar a resultados que lleven a imponer derechos antidumping y/o derechos compensatorios, tales derechos puedan recaudarse retroactivamente sobre las importaciones registradas, si se cumplen las condiciones necesarias, de conformidad con las disposiciones legales aplicables.

Igualmente, cualquier obligación futura emanará de los resultados de la investigación 'antidumping' o antisubvenciones, respectivamente. El registro expirará en nueves meses después de la fecha de entrada en vigor del reglamento.