Desde Europcar ofrecen unos sencillos consejos para que la mala climatología no sea un inconveniente a la hora de disfrutar del tiempo libre. Todas las recomendaciones están extraídas del plan formativo orientado a mejorar la seguridad al volante de la mano de Pons Seguridad Vial, que Europcar está implementando entre sus trabajadores y proveedores tras conseguir la certificación ISO 39001 de Aenor.

1. Hielo. Cuando hay hielo en la carretera, lo más recomendable es iniciar la marcha del coche en segunda velocidad acelerando muy suavemente. Se deben emplear marchas largas y cambiar de marcha con maniobras muy suaves, circulando siempre a velocidad muy reducida, usando el freno lo menos posible. Para reducir la velocidad se empleará, sobre todo, el freno motor levantando el pie del acelerador. En caso de perder el control del vehículo, no pisar el freno, sino que hay que levantar el pie del acelerador y girar el volante hacia donde vaya la parte trasera del coche.

2. Nieve. Si la capa de nieve es gruesa, es preferible circular sobre las rodaduras de otros vehículos. En cambio, si se trata de poca nieve y se llevan las cadenas montadas es mejor pisar nieve virgen. En este caso, evitar avanzar sobre las marcas de otros vehículos y si se pierde el control, levantar el pie del acelerador y actuar igual que en caso de hielo.

3. Niebla. Afecta principalmente a la visibilidad, pero también a la adherencia. Hay que mantener el habitáculo ventilado y a una temperatura adecuada para evitar que se empañen los cristales, circulando siempre con el alumbrado de cruce y el antiniebla delantero, y activando el antiniebla trasero obligatorio si la niebla es intensa. Si la niebla es muy espesa y no existe suficiente visibilidad, se debe estacionar el vehículo en un lugar seguro, manteniendo el alumbrado de posición o estacionamiento encendido.

4. Viento. Representa un mayor peligro cuando sopla racheado o a ráfagas porque puede llevarnos a perder el control. Lo mejor es reducir la velocidad y aumentar considerablemente la distancia de seguridad cuidando los adelantamientos y sujetar firmemente el volante. Las maniobras deben efectuarse de forma suave manteniendo cierto grado de aceleración para que la propia fuerza del motor ayude a mantener la trayectoria.

Por otro lado, desde Europcar enumeran falsos mitos que se deben desterrar, como que “De noche, cuantas más luces mejor” -una mala utilización de la iluminación puede confundir y deslumbrar a conductores que circulen , enfrente y detrás-; o con “bajar en punto muerto una cuesta ahorra combustible”, ya que el motor sigue girando y consumiendo, sin olvidar que tampoco se tiene retención del motor, con lo que en caso de tener que utilizar los frenos, implicará hacerlo con más intensidad.

Muy generalizada también es la idea de que “no se puede frenar en curva”, pero lo cierto es que conduciendo a una velocidad prudente, un coche moderno es capaz de transmitir la frenada al suelo junto a la direccionalidad con seguridad. Por último, “calentar el motor antes de salir” es cosa de pasado, los motores de inyección son el presente y, para calentarlos, lo mejor que se puede hacer es circular con suavidad unos kilómetros.