Con la entrada en vigor del Real Decreto 667/2015 de 17 de julio, los coches y camiones nuevos matriculados a partir del 11 de noviembre de 2015 y los ciclomotores, motocicletas, triciclos y quads matriculados a partir del 11 de mayo de 2016 se adaptan a la era digital con la ITV electrónica (eITV). Esta medida no se aplica a los vehículos matriculados con anterioridad, que seguirán utilizando el característico documento impreso en papel timbrado de color verdoso.

La Tarjeta ITV es obligatoria para poder circular y acompañará al vehículo durante su vida útil, acreditando la identidad del mismo y que está homologado para circular por el territorio español, recoge un artículo de GT Motive.

La tarjeta ITV o Ficha Técnica de Vehículo es un documento emitido por los Fabricantes, Importadores y Representantes de vehículos (FIR) en el que se aporta información de las características técnicas del vehículo y otras informaciones que lo identifican (peso y tara, motor y potencia, datos del fabricante, número de identificación, matrícula, número de plazas, cilindrada, dimensiones,...). Además, en este documento se incluirá el historial de las inspecciones técnicas o reformas que se vayan produciendo.

Anteriormente, y desde el momento en que se adquiría un vehículo hasta su matriculación efectiva y entrega, se debían de realizar una serie de pasos, algunos de ellos presenciales, abarcando a diversos agentes. Ahora, los envíos presenciales de documentos quedan remplazados por servicios web y la tarjeta impresa es un XML. El nuevo proceso consta de las siguientes etapas:

1. Los fabricantes, importadores y representantes de vehículos (FIR) envían de forma telemática los datos técnicos al Registro de Vehículos Prematriculados.

2. La DGT comprueba los datos y realiza las validaciones oportunas. Si todo está correcto, se inscriben en el Registro de Vehículos Prematriculados. El FIR recibirá el Número de Identificación del Vehículo (NIVE), único para cada vehículo y que evita eventuales problemas derivados de duplicidades en el bastidor.

3. El sistema de la DGT garantiza que ningún vehículo financiado pueda matricularse hasta que las entidades de crédito comuniquen a la DGT que el vehículo puede ser matriculado.

4. Los concesionarios informarán, de manera telemática, a la DGT acerca de la identidad de la persona que adquiere el vehículo.

5. Cuando el vehículo ya esté incluido en el Registro de Vehículos Prematriculados, podrá comenzarse el proceso de matriculación. El gestor (presencialmente o de manera telemática) presentará en la Jefatura de Tráfico la solicitud de matriculación con el número NIVE.

6. La DGT validará los datos de negocio de la matriculación, recuperará los datos de la Tarjeta ITV electrónica y los grabará en el Registro General de Vehículos.

7. Finalmente, el sistema devolverá al Gestor un permiso provisional de circulación con el número de matrícula asignado y una copia de la Tarjeta ITV electrónica. El propietario podrá, desde este momento, tramitar el seguro obligatorio para circular con su vehículo.