En el Tour de Francia de este año, el Škoda Karoq ejerció el rol de aguador. El nuevo SUV compacto de la marca checa sirvió como vehículo de servicio para tres equipos durante la primera etapa, incluyendo el equipo LottoNL-Jumbo. Gracias a sus asientos traseros VarioFlex, el SUV dispone de un volumen de carga máximo de 1.810 litros.

Los corredores del equipo holandés LottoNL-Jumbo, por ejemplo, consumen entre 2.500 y 3.000 bidones durante el Tour, con 198 ciclistas participantes en total, lo que significa que el equipo puede necesitar hasta 1.000 de estas botellas de agua a la semana.

El volumen del maletero del Škoda Karoq de 4,38 metros es de 521 litros con los asientos traseros en su posición por defecto, mientras los asientos VarioFlex opcionales les proporcionan una variabilidad incluso mayor. El sistema consiste en tres asientos separados que pueden ajustarse o desmontarse por completo, lo que proporciona más espacio en el interior y una mayor capacidad de almacenamiento según sea necesario. Por ejemplo, los dos asientos exteriores pueden moverse hasta 150 mm hacia adelante, lo cual aumenta el espacio del maletero hasta los 588 litros.

El sistema también ofrece muchas combinaciones adicionales para los pasajeros y el equipaje. Por ejemplo, si se quita el asiento central, los asientos laterales pueden moverse al centro, proporcionando más espacio para los hombros a los pasajeros de la parte trasera. Otra ventaja es que la inclinación del respaldo de los asientos traseros también puede ajustarse.

Además, el asiento central puede plegarse con una palanca para convertirse en un apoyabrazos central con dos portavasos. Cuando los apoyabrazos de los tres asientos están plegados, los asientos traseros pueden plegarse por completo hasta quedar en contacto con los asientos delanteros. Un pequeño gancho en los reposacabezas garantiza la estabilidad del montaje. En esta posición, los asientos pueden quitarse del todo y el SUV se transforma en una furgoneta con una capacidad de carga máxima de 1.810 litros.