El informe 'Industria Conectada 4.0: la transformación digital de la industria española', presentado hace unas semanas por José Manuel Soria, ministro de Industria, Energía y Turismo, relata la iniciativa Industria Conectada 4.0, un proyecto público-privado que tiene el objetivo de impulsar la transformación digital de la industria española.

 

El documento incluye dos casos de éxito de industrias ya digitalizadas, uno de ellos el de equipos y componentes de automoción, en el que la implementación de la tecnología en los procesos de fabricación ha facilitado que el sector en general y las empresas en particular sean más competitivos en el nuevo contexto sectorial.

Para elaborar este documento, solicitaron la colaboración de Sernauto (Asociación Española de Fabricantes de Equipos y Componentes para Automoción) y de empresas del sector para obtener información sobre las tendencias y los retos que se presentan a esta industria.

Sernauto muestra su satisfacción por la inclusión de su industria en ese documento, pues es un claro ejemplo de competitividad y eficiencia en procesos de producción en un mercado global. De hecho, los fabricantes españoles de equipos y componentes constituyen un magnífico caso de estudio y aplicación de la estrategia por reunir empresas de tipologías muy diversas tanto en estructura (grandes grupos nacionales e internacionales, pymes) como en tecnologías de productos y procesos de producción.

Sin duda, el lanzamiento de este tipo de iniciativas público-privadas en España que promuevan el desarrollo tecnológico debería ser una prioridad estratégica para permitir a nuestras empresas mantener y desarrollar su liderazgo tecnológico en el mercado global.

La definición de una estrategia nacional que impulse políticas de inversión en I D i, recordemos, es una de las medidas clave recogidas en la 'Agenda Estratégica Componentes 2020' de Sernauto. La innovación tecnológica ha sido y es vital para la competitividad del sector: de ahí que sea necesario imponer un desarrollo tecnológico continuado que mantenga al sector a la vanguardia de la tecnología y evite que otros países con costes estructuralmente más bajos alcancen un grado de desarrollo similar.