Los expertos afirman que la situación económica influye decisivamente en el ánimo de las personas, y que esto puede llegar a traducirse en su vestimenta, aspecto, etc. En épocas de bonanza, llega la alegría y el color. Eso dicen. Pero, además de a la moda, ¿afecta la evolución de la economía al color del coche? ¿La situación económica del país nos condiciona a la hora de elegir un color para la pintura del coche u otro? O si hacemos la pregunta al revés: ¿nos dan pistas los colores de coches más vendidos sobre el estado de ánimo de la economía de un país? CertifiedFirst, en su blog, lo cuenta.

Así, según recogen en la entrada del blog, el diario The Economist en el Reino Unido ha analizado las ventas de coches desde finales de la década de los 90 hasta la fuerte crisis económica que hemos vivido hace algunos años. Y pone el foco en los colores de coches vendidos en cada época para tomar el pulso a la economía, o al menos, a su estado de ánimo.

Y las cifras hablan claro. A finales de los años 90, el PIB del Reino Unido tenía un crecimiento del 3% interanual. Y los automovilistas británicos elegían para la carrocería de sus coches colores brillantes. Entre los años 2000-2008, la economía empezó a decaer y el crecimiento del PIB pasó del 1,65% de media al -1,3% en 2008. En esos años, los británicos empezaron a inclinarse por el color gris y el gris plata para la pintura del coche.

De 2009 a 2012, los considerados años duros de la crisis económica, el crecimiento del PIB fue de un -0,65% de media. El color más elegido para el coche pasó a ser el negro. A partir de 2013, cuando la economía vuelve a crecer ( 1,4%), regresa con fuerza a las carrocerías el color blanco.

Sin embargo, con el Brexit las carrocerías de los coches británicos habrían vuelto a oscurecerse y el negro es de nuevo el protagonista. Es decir, de estos datos podría deducirse que en épocas de bonanza económica preferimos colores más claros y en épocas de estrecheces nos quedamos con colores oscuros.

Pero, ¿es realmente así? No podemos olvidar que los factores que determinan qué color elegimos para la pintura del coche son variados. No es sólo un tema de ánimo, ni siquiera de gusto personal.

Diversos estudios apoyan la teoría de que los colores especiales, como amarillos, rosas etc. funcionarían peor en el mercado de ocasión, si se quiere revender el coche. Otros expertos simplemente recuerdan que los colores clásicos, los de toda la vida, como el negro, el gris y el blanco, son vistos por los automovilistas como una apuesta segura y por eso se repiten año tras año la lista de colores más vendido.

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