Isuzu ha llevado a cabo un importante proceso de ampliación y modificación de la red de concesionarios españoles, con el nombramiento de siete nuevos centros y dos servicios oficiales.

A pesar de la delicada situación económica del país, el proyecto Isuzu sigue consolidándose en España. Para la firma, el nombramiento de un nuevo concesionario requiere unos parámetros exigentes, como un amplio conocimiento y trayectoria en el vehículo industrial (imprescindible para comprender las necesidades y urgencias de reparación de un cliente) y una solvencia financiera.

Del mismo modo, para Isuzu el servicio postventa y la rápida respuesta a cualquier necesidad de reparación y piezas es básica para ofrecer la garantía y seguridad a un cliente que apuesta por la marca.

Por eso, la base de su negocio es contar con una red de concesionarios fuerte y solvente y disponer en su almacén central del mayor stock de recambios, para poder suministrar prácticamente cualquier pieza en un tiempo récord, con absoluta prioridad y máxima urgencia.