Japón y la Unión Europea están en la fase final de la firma de un amplio acuerdo sobre libre comercio que podría estar listo este verano, y que contemplaría incluso acceso a mercados como el agrícola o la automoción, según explican varios medios de comunicación japoneses.

El acuerdo supondría eliminar el arancel del 10% de la Unión Europea sobre los automóviles haponeses, así como de aranceles sobre en torno al 80% de los recambios exportados desde el país nipón, que actualmente se sitúan entre el 3 y el 4,5%.

El progreso en las negociaciones automovilísticas sería un impulso para Japón, que en 2016 exportó unos 600.000 coches a la UE. A cambio, sin embargo, es probable que el bloque obligue a Tokio a hacer concesiones en el acceso agrícola, un entorno en el que hay numerosos aranceles a productos como el queso, el vino y la madera.

El primer ministro Shinzo Abe, Donald Tusk, presidente del Consejo Europeo, y Jean-Claude Juncker, presidente de la Comisión Europea, planean reunirse a principios de julio en Bruselas para alcanzar un amplio acuerdo. "En medio de movimientos que promueven el proteccionismo, como se ve en la salida de Gran Bretaña de la Unión Europea y en las políticas del Presidente Trump, Japón está buscando un acuerdo amplio con la Unión Europea lo antes posible", dijo un alto funcionario del Ministerio de Relaciones Exteriores.