Patrice Marez, director de desarrollo de motores diésel de PSA, ha señalado que “el desarrollo de un nuevo motor diésel -o el rediseño de alguno de ellos- no es en absoluto una de nuestras prioridades”. De esta forma, la inversión de 180 millones de euros para el nuevo bloque diésel de cuatro cilindros y 1.5 litros BlueHDI fabricado en la planta de Pas-de-Calais, puede que sea la última para este combustible en la historia de Peugeot y Citroën.

Las ventas de versiones diésel en los modelos de las dos marcas de PSA se han visto muy afectadas en el cómputo global de 2017, con una cuota de ventas del 47,8% frente al 51,6% del año 2016 vendiendo más unidades de gasolina, recoge un artículo de Motor.es.

La nueva estrategia 'Push to pass' del grupo ya contemplaba acelerar el desarrollo de tecnologías de electrificación; de hecho, la mitad de la producción de Peugeot, Citroën, DS, Opel y Vauxhall tiene que disponer de versiones eléctricas en 2020, con un 80% en el año 2023 y el 100% en 2025.