El estudio, desarrollado por la reconocida economista británica Rebecca Driver y recogido por Vehiculoprofesional.info, ofrece el análisis coste/beneficio más detallado hasta la fecha sobre la inversión en las redes de recarga rápida para vehículos eléctricos en Londres, si bien sus conclusiones podrían ser extrapolables a otras grandes capitales europeas. Estas revelan la necesidad de un incremento radical en la inversión pública en la infraestructura de carga rápida para los coches eléctricos.

El informe “The Provision of Rapid Charging Points in London” destaca los ahorros de costes a largo plazo y los beneficios para la salud que se lograrían mediante una mayor inversión pública en apoyo dirigido principalmente a taxis y vehículos de alquiler privados. Se basa en datos del NHS (Servicio Nacional de Salud de Reino Unido), que atribuyen unas 9.000 muertes al año en Londres y otras 40.000 en el resto del país relacionadas con la contaminación del aire, además de graves problemas de salud como el asma, la diabetes, las enfermedades cardiovasculares y el cáncer.

El impacto económico de muertes y enfermedades por la mala calidad del aire en Londres se estima en más de 4.000 millones de euros al año, mientras que el coste de proporcionar una red completa de carga rápida es menos de 600 millones de euros.

A finales de año habrá sólo 75 puntos de carga rápida en Londres y están previstos otros 225 hasta 2020. El informe señala que si sólo el 25% de los 108.700 taxis y vehículos de alquiler privados que funcionaban en Londres fueran eléctricos, serían necesarios más de 2.100 puntos de carga rápida.