Agentes de la Policía Nacional han desarticulado un grupo de delincuentes especializado en la sustracción de vehículos de gama media-alta que posteriormente desguazaban para sacar por piezas de España. Hay tres detenidos -dos búlgaros y un español- y se ha interceptado un camión tipo tráiler en el que se han recuperado 23 motores y otras piezas que iban a enviar a Bulgaria.

La investigación se inició a principios de año tras detectar las actividades de uno de los ahora detenidos quien presuntamente se dedicaba a la sustracción de vehículos. Las informaciones recabadas por los investigadores indicaban que este individuo formaba parte de un grupo más amplio dedicado al tráfico ilícito de vehículos que operaba en la vega baja alicantina.

Los policías lograron posteriormente confirmar los contactos que este sujeto mantenía con otras personas relacionados con el mundo del motor -talleres mecánicos, conductores de grúas o desguaces-. A medida que avanzaron las pesquisas se pudo determinar que el grupo lo formaban al menos tres individuos. Dos de ellos, de nacionalidad búlgara, se encargaban de sustraer los coches, mientras que el tercero, español, era el responsable de desguazarlos y eliminar los elementos identificativos.

Asimismo, se llegó hasta una nave, ubicada en un polígono industrial de la localidad de San Isidro (Alicante) en la que la banda almacenaba y desmontaba los vehículos sustraídos a la espera de darles salida en el mercado ilícito.

Tras deshacerse de los chasis y otros elementos de los vehículos que pudieran llevar a su identificación, daban salida al resto de las piezas de dos formas. Todo el material que carecía de numeraciones -puertas, asientos, salpicaderos, ruedas...-, era vendido en un desguace propiedad de uno de los arrestados. El destino final de los motores, sin embargo, era Bulgaria. Los arrestados iban introduciendo las piezas en un camión de grandes dimensiones que pretendían sacar de España a través del Puerto de Valencia.

El operativo que culminó con las tres detenciones -todas en la provincia de Alicante- se precipitó al averiguar que, al sospechar que la policía les estaba investigando, tenían la intención de quemar el tráiler para hacer desaparecer las pruebas. Se han realizado tres registros, en dos domicilios de Crevillente y Torrevieja y en un desguace propiedad de uno de los detenidos, y se han recuperado 23 motores y gran cantidad de piezas de diferentes vehículos, documentaciones de turismos y placas de matrícula rotas.