Prácticamente casi todos los coches con motor diésel montan desde hace una década un filtro antipartículas, nos recalcan desde Recambioauto.es en un artículo que les adjuntamos íntegro y cuya lectura recomendamos. Este filtro es a quién debemos agradecer que los diésel no suelten espesas humaredas negras al acelerar.

Algunos talleres y conductores eliminan este dispositivo anticontaminación, en busca de mejores prestaciones y menor complejidad mecánica. Las ITV comenzarán desde ya mismo a vigilar de forma intensa este desmontaje.

Esta regeneración quema estas partículas de hollín y prepara al FAP para una nueva fase de filtrado de partículas. El problema es que esta regeneración lleva tiempo, y requiere de temperaturas elevadas de forma sostenida, como por ejemplo puede ser una conducción en autopista de media hora.

Cuando los recorridos a los que sometemos a nuestro diésel son cortos y la temperatura no alcanza habitualmente el punto necesario para su regeneración, el filtro puede obstruirse, y es ahí donde empiezan los problemas.