Los expertos aseguran desde hace tiempo que compartir vehículo tendrá una influencia decisiva en la movilidad, informan nuestros compañeros de VehiculoProfesional.info. Pero, ¿cómo será realmente el futuro del 'carsharing'? Thomas Beermann, CEO de car2go Europe, presenta seis hipótesis:

1. El 'carsharing' flexible, sin estaciones fijas de alquiler, está iniciando su desarrollo. Todas las tendencias socio-económicas actuales justifican el 'carsharing' flexible: urbanización, digitalización progresiva y el deseo de las generaciones más jóvenes de utilizar en lugar de poseer.

2. El 'carsharing' está a punto de experimentar un gran crecimiento. Un estudio reciente de la firma de consultoría de gestión Frost & Sullivan prevé que el número de usuarios de 'carsharing' se multiplique por cinco en todo el mundo desde los 7,9 millones actuales a 36,7 millones en el año 2025.

3. Las ciudades de todo el mundo necesitan el 'carsharing' flexible. Según el Banco Mundial, las ciudades acogerán aproximadamente 1,5 veces más de gente en 2045 que hoy en día. Esto supone un total de 6.000 millones de personas. La movilidad basada en coches privados ya ha llegado a su límite, teniendo como resultado atascos, falta de espacio de aparcamiento y contaminación.

4. El futuro del 'carsharing' es eléctrico. Si se cuenta con flotas de 'carsharing' eléctricas, el efecto positivo en la calidad del aire aumenta en el centro de las ciudades. Los gobiernos ya promueven la movilidad eléctrica y aumentarán los incentivos y restricciones apropiados.

5. La tecnología de 'carsharing' hace posibles nuevos servicios. El coche conectado, la comunicación coche a coche y la comunicación entre coche y otros dispositivos ya son una realidad en el 'carsharing' flexible.

6. El vehículo autónomo reducirá a la mitad el tamaño de las flotas de 'carsharing'. Frost & Sullivan prevé que, en 2025, el vehículo autónomo influirá significativamente en el 'carsharing'. Inicialmente, los coches se aparcarán solos en garajes para, más adelante, conducirse solos para recoger a los clientes. Esto tiene resultados positivos no sólo para los usuarios, sino también para las ciudades: debido al aumento de la tasa de uso por vehículo, el uso de coches autónomos compartidos permitirá reducir el tamaño de las flotas a la mitad para dar respuesta a la misma demanda.