La edad es uno de los factores fundamentales a la hora de ofrecer cualquier póliza de automóvil por parte de las aseguradoras. No obstante, el I Estudio Nacional del Buen Conductor del comparador de seguros Acierto.com desvela que los jóvenes -de entre 18 y 23 años- dan un 50% menos de partes que los mayores de 65.

Sin embargo, las aseguradoras han comprobado que estadísticamente los menores de 25 años son el perfil de mayor riesgo al volante, no por el número de partes anuales presentados, sino por la gravedad de los mismos, ya que es la franja de edad con mayor número de accidentes mortales o con daños personales. Por eso el precio de las pólizas de estos conductores jóvenes es, muchas veces, hasta tres veces superior que el de otros de mayor edad.

Los datos reflejan que las aseguradoras tienen razón respecto a la media, pero también es cierto que esta situación afecta negativamente a muchos jóvenes que sí son responsables y que incluso conducen mejor que otros perfiles con menores primas. Las compañías intentan solucionar este conflicto y por eso cada vez son más las que ofrecen soluciones de tarificación a medida según el estilo de conducción y que se sirven de dispositivos GPS instalados en el vehículo.

También hay diferencias significativas por sexo: las féminas de entre 18 y 23 años son las culpables de un 7% más de partes que los varones. Esto se traslada a otra franja más: las de 34 a 39 también son las autoras de, nada menos que, un 17% más de partes que el sexo masculino. Aún así, para las aseguradoras este colectivo supone menos riesgo porque, si bien ellas presentan mayor frecuencia siniestral ??"volumen de partes??", su siniestralidad técnica es menor ??"cuantía total de los daños provocados en los accidentes??".

No obstante, desde que en el año 2012 entrara en vigor la Ley de Igualdad de la Unión Europea los importes de los seguros de coche se han equiparado para hombres y mujeres. Por lo que el sexo, que era uno más de los factores que intervenían en el precio de la póliza, ha dejado de suponer una diferencia.

Por otra parte, también encontramos dispareidad entre los distintos tipos de pólizas. En concreto, la modalidad de a todo riesgo -con y sin franquicia- registra un 60% más de partes que todos los seguros a terceros juntos. En todo caso, los expertos apuntan que esta diferencia se debe principalmente al perfil del cliente, la antigüedad del vehículo y al mayor número de coberturas que tienen las pólizas a todo riesgo respecto a las más básicas.