La popularización de nuevas fórmulas como la conducción compartida en las principales ciudades, donde los vehículos tienen una alta tasa de renovación, permitirá mejorar la calidad del mercado de ocasión, ampliando la oferta de modelos jóvenes y contribuyendo así a que en 2020 las ventas de VO superen ampliamente los dos millones de vehículos, según estimaciones de Ganvam. Hasta septiembre, el mercado de VO superó los 1,5 millones de coches vendidos, lo que supone un 16% más.

Con estos datos, difundidos con motivo de la nueva edición de Traffic, la patronal pone de manifiesto cómo en poco más de tres años el mercado de VO marcará un punto de inflexión, donde precisamente esta necesidad de cubrir los trayectos de una forma más eficaz y racional transformará el perfil del comprador que se volverá cada vez más exigente.

Si bien antes la segunda mano era la solución de movilidad forzosa para quien tenía un presupuesto limitado y tenía que recurrir a ofertas de particulares que podía pagar al contado, ahora se está convirtiendo en un eslabón dentro de una cadena intermodal donde entran en juego más opciones, lo que hace que el comprador de VO esté en condiciones de exigir fiabilidad y garantías, algo que sólo el profesional puede acreditar.

Esta circunstancia explica que concesionarios y compraventas ganen cada vez más peso en un mercado donde el 58% de las operaciones se hace de particular a particular. De hecho, las ventas de usados en el canal profesional crecen un ritmo del 27%, impulsados en gran medida por el tirón de los seminuevos. Según los datos de Ganvam, el margen bruto que deja el usado a la distribución oficial es ya del 8,8%, frente al 8,5% del vehículo nuevo.

Sin embargo, las cifras muestran un mercado polarizado, afirman desde la patronal. “Si bien los seminuevos tienen cada vez más protagonismo, al registrar una tasa de crecimiento de alrededor de un 35%, los coches de más de diez años todavía suponen más de la mitad de las ventas totales, lo que pone de manifiesto que es necesario llevar a cabo un proceso de 'depuración' que reduzca la presencia de modelos antiguos que no cumplan con las garantías mínimas”.

Así, según Ganvam, si se quiere alcanzar un mercado de VO maduro, donde el grueso de las ventas se sitúe en los vehículos más jóvenes, es preciso impulsar el rejuvenecimiento a través de planes de incentivo al achatarramiento que incluyan a los vehículos de ocasión de hasta cinco años para favorecer también que su demanda se dinamice.