Con motivo del Día de San Valentín, Ernst Prost, director ejecutivo de Liqui Moly, hace balance de las cifras de la compañía, certificadas por sus auditores. El volumen de ventas ascendió a 532 millones de euros en 2017, un 9% más con respecto a los 489 millones de euros registrados en 2016. Por su parte, el beneficio antes de impuestos alcanzó los 52 millones de euros, mostrando también un crecimiento del 9% en comparación con el ejercicio anterior.

Gracias a estos resultados, cada uno de los 835 empleados de Liqui Moly recibirá, al igual que el pasado año, una paga extraordinaria de 11.000 euros brutos (que se ingresará junto con el próximo sueldo). Incluyendo la cuota patronal, la compañía repartirá una suma superior a los diez millones de euros.

“Además, estoy enormemente orgulloso, y no sin motivo, de los 50 puestos de trabajo que hemos generado en el último año, alcanzando en los últimos dos años hasta un total de 100”, destaca Ernst Prost, quien ha celebrado sus 61 años el 14 de febrero.

Pero Liqui Moly también se acuerda de las personas a las que no les va tan bien. “Personas en situación de emergencia, a las que ayudo a través de mi fundación privada junto con mi hijo Benjamin Orschulik y mi querida Kerstin Thiele desde hace ya siete años”, indica Prost, quien ha decidido donar de forma privada parte de los beneficios obtenidos por la venta de la compañía Liqui Moly a la compañía Würth, destinando tres millones de euros a Ernst Prost Stiftung y un millón de euros a Ernst Prost Foundation for Africa.