La amoladora, inventada en 1954 por la empresa alemana Ackermann Schmitt, es una herramienta que se usa en el taller para cortar, esmerilar y pulir. Según explica Loctite en una entrada de su Blog Ruta 401, se puede impulsar a través de un motor, que empuja una cabeza de engranajes en un ángulo recto en el que se monta un disco abrasivo o uno de corte que se puede sustituir por otro cuando se desgaste.

En cuanto a sus componentes, todos los esmeriles angulares o amoladoras disponen de un protector ajustable para su manipulación con cualquiera de las dos manos. Las amoladoras angulares tienen también una función de lijadoras, siempre que se use un disco lijador con almohadilla de apoyo. El sistema protector está hecho de materiales como plástico, o resina fenólica dependiendo de la cantidad de flexibilidad que deseemos. También existen diferentes clases de discos en el mercado y cada uno se utiliza para diferentes tipos de material o trabajo.

A la hora de comprar un esmeril angular, Loctite recomienda decidirse en base al tamaño del disco y la potencia del motor para obtener la amoladora que mejor se adapte a las necesidades del profesional, aunque también deberá prestar atención al poder de impulso, las revoluciones por minuto y el tamaño de arbor.

El tamaño del disco vendrá dado en pulgadas, que van desde 4 hasta 12. En el mercado hay disponibles amoladoras eléctricas que permiten el acceso a zonas más difíciles y estrechas. Además, el Blog Ruta 401 ofrece una serie de consejos para el uso de una amoladora.