Desde principios de la década de los 60, los robots han conquistado el mundo industrial: pueden elevar cargas que pesan toneladas, operar bajo las condiciones más severas y trabajar 24 horas al día sin pausa.

En la construcción de estas asombrosas máquinas, se utilizan cada vez más las tecnologías adhesivas de Henkel. En la actualidad ya se emplean adhesivos estructurales para unir los brazos de los robots.

El estudio 'Robótica mundial 2012', de la Federación Internacional de Robótica, estima que a finales de 2011 había al menos 1,1 millones de robots industriales operativos en todo el mundo. Se prevé alcanzar los 1,5 millones a finales de 2015.

Para mejorar el rendimiento, prolongar la vida útil y reducir los costes de producción, muchos fabricantes de robots están sustituyendo los métodos tradicionales de sujeción, como la soldadura y el remachado, por diversos tipos de tecnologías adhesivas.

Como cualquier otra maquinaria, los robots deben funcionar de forma fiable. Su disponibilidad ha de ser total ya que los tiempos de inactividad resultan muy costosos en la mayoría de procesos de producción.

Es aquí donde las tecnologías de Henkel juegan un papel clave, no solo reduciendo los costes de fabricación sino también proporcionando soluciones que aumentan la eficiencia de las máquinas y mejoran su fiabilidad.

Desde los robots industriales a los equipos de tratamiento de metales o la maquinaria de envase y embalaje, Henkel satisface los requisitos más estrictos de cada fabricante. Las soluciones de la firma son compatibles con una amplia variedad de fluidos utilizados en la maquinaria y cumplen con las distintas normativas reconocidas en el sector.

Henkel desarrolla soluciones específicas para los principales constructores de robots y máquinas herramientas. Algunos fabricantes, como Sapelem, por ejemplo, están incorporando las tecnologías de unión estructural más modernas, tanto para reducir el peso como para mejorar la rigidez del equipo y, con ello, mejorar su precisión. Esto se puede conseguir únicamente con métodos de montaje que distribuyen uniformemente las tensiones al unir distintos metales o incluso materiales compuestos y plásticos.