El gobierno francés va a ofrecer a las empresas las mismas ventajas fiscales si compran vehículos de gasolina de las que tienen si lo hacen con motores diésel. Así lo ha anunciado recientemente la ministra francesa de Ecología, Ségolène Royal, quien, en una entrevista a France 2 recogida por Elperiodico.com, precisó que había optado por generalizar para las empresas la exención del 80% del IVA que ya tenían hasta ahora cuando adquieren un vehículo alimentado con combustible de gasóleo.

La ministra señaló que se trata de que la industria automovilística, que en Francia está muy especializada en lmotores diésel, tenga tiempo para adaptarse. Las matriculaciones de coches diésel representaron en Francia el 53% del total en lo que llevamos de año, mientras que en 2012 alcanzaron el 73%, informa la misma fuente.

Esta medida, que se aplicará desde el 1 de enero de 2017, llegó un día después de que se hiciera público un informe parlamentario que preconiza la supresión en cinco años de las ventajas fiscales del gasóleo. El sindicato Fuerza Obrera del fabricante francés PSA Peugeot Citroën advirtió de que si se pone en peligro la tecnología diésel, correrían riesgo 18.000 empleos europeos sólo en esta empresa.