El Ayuntamiento de Madrid ha puesto en marcha la nueva tarificación en las zonas de Estacionamiento Regulado (SER), cuya Ordenanza fiscal reguladora se adecua a la actual clasificación de vehículos en función de su potencial contaminante, realizada por la Dirección General de Tráfico (DGT) en abril de 2016. Dicha categorización responde a las premisas contenidas en el Plan del Aire 2013-2016, en el que se afirma que las partículas en suspensión y el dióxido de nitrógeno provocados son la principal fuente de emisión en las grandes ciudades.

Según indica el Ayuntamiento de Madrid en un comunicado, "la clasificación de los vehículos se realiza en función de los niveles de contaminación, discriminando positivamente a los que son más respetuosos con el medio ambiente, y siendo instrumento eficaz en políticas municipales de promoción de nuevas tecnologías a través de beneficios fiscales o relativos a la movilidad y el medio ambiente". Las modificaciones de los porcentajes de reducción y recargo de esta ordenanza fiscal tienen que ser aprobadas por el Pleno del Ayuntamiento para su entrada en vigor.

De esta forma, los vehículos de cero emisiones no estarán sujetos al pago de la tasa. Se trata de ciclomotores, triciclos, cuadriciclos y motocicletas; turismos; furgonetas ligeras, vehículos de más de ocho plazas y vehículos de transporte de mercancías que estén clasificados en el Registro de Vehículos de la DGT como vehículos eléctricos de batería (BEV), vehículo eléctrico de autonomía extendida (REEV), vehículo eléctrico híbrido enchufable (PHEV) con una autonomía mínima de 40 kilómetros o vehículos de pila de combustible.

Por su parte, en los ECO se incrementa la reducción un 30%, pasando del 20% al 50%, y se aplicará a turismos, furgonetas ligeras, vehículos de más de ocho plazas y vehículos de transporte de mercancías clasificados en el Registro de Vehículos como vehículos híbridos enchufables con autonomía menor a 40 km, vehículos híbridos no enchufables (HEV), vehículos propulsados por gas natural GNC y GNL o gas licuado del petróleo (GLP).

En todo caso, deberán cumplir los criterios de la etiqueta C, que tampoco tienen recargo: turismos y furgonetas ligeras de gasolina, matriculadas a partir de enero de 2006 y diésel a partir de 2014; y vehículos de más de ocho plazas y de transporte de mercancías, tanto de gasolina como de diésel, matriculados a partir de 2014. Por tanto, los de gasolina deben cumplir la norma Euro 4, 5 y 6, y en diésel la Euro 6.

En cuanto a los vehículos con etiqueta B, pasan a tener un recargo del 10%. Se trata de turismos y furgonetas ligeras de gasolina matriculadas a partir de enero del año 2000 y de diésel a partir de enero de 2006; vehículos de más de ocho plazas y de transporte de mercancías, tanto de gasolina como de diésel matriculados a partir de 2005. Así, los de gasolina deben cumplir la norma Euro 3 y en diésel la Euro 4 y 5. Finalmente, los vehículos con etiqueta A, los no recogidos en categorías inferiores, tendrán un recargo del 50%, en lugar del 10% y del 20% con los que cuentan actualmente.