En el ejercicio 2016, Mann Hummel Ibérica alcanzó un volumen de ventas de 136,7 millones de euros. Los resultados antes de impuestos (EBIT) han alcanzado los 10,30 millones de euros y el retorno de las ventas fue del 7,5%, informa la compañía en un comunicado. De cara a 2017, se espera un crecimiento del volumen de ventas de aproximadamente el 3,5%, para alcanzar los 141 millones de euros, y una mejora de la rentabilidad.

Su director general, Javier Sanz, se ha mostrado satisfecho con los resultados del año en su conjunto. “Durante 2016, hemos logrado mantener una cifra de negocio estable pese a la situación del mercado, e incluso hemos logrado crecer en el mercado del recambio. Nuestra rentabilidad operativa es correcta, fruto del trabajo constante de mejora continua en la fábrica, especialmente en la parte productiva”.

“Mann Hummel Ibérica ha puesto los cimientos para un crecimiento sostenible y rentable en el futuro: 2016 ha sido el año del comienzo de la transformación LEAN de la producción, que ocupará todo el año 2017“. Según el responsable, “ésto ha supuesto un gran cambio en la mentalidad de cómo se produce y, por lo tanto, de los empleados, además de que ha requerido un esfuerzo técnico y humano adicional para poder alcanzar los hitos que nos hemos ido marcando dentro de esta transformación”. “Estamos seguros de que supondrá un punto de inflexión para la conversión de esta fábrica en una mucho más moderna”, añade el director general.

También en 2016, Mann Hummel Ibérica, que tuvo una plantilla media de 750 empleados, recibió importantes reconocimientos relacionados con la gestión y la excelencia empresarial: Premio a la Responsabilidad Social de Aragón 2016, en la categoría de grandes empresas; el Sello de Responsabilidad Social de Aragón, creado en 2016; y el Premio a la Excelencia Empresarial en Aragón 2016, en la categoría de grandes empresas. Igualmente, la compañía obtuvo el Sello de Oro “Aragón Empresa“ y recibió el Premio Aster 2016, de manos de ESIC Business & Marketing School.

“Estos galardones son muy gratos para la compañía, ya que ponen en valor el esfuerzo de toda la plantilla para mejorar día a día en nuestra fábrica, en este mundo de la industria y de la automoción, que es especialmente competitivo”, destaca Javier Sanz, quien ve a la compañía preparada para afrontar los retos y los cambios que vendrán en el futuro. “Mann Hummel Ibérica tiene una situación financiera sólida y una base humana fuerte. Estamos preparados para el futuro“.