Mann Hummel ha celebrado en la feria del motor de Frankfurt el estreno mundial del primer colector de admisión con refrigerador intermedio totalmente integrado. El sistema distribuye regularmente la temperatura y es capaz de resistir las máximas cargas.

Un refrigerador intermedio más constante y efectivo, con la consiguiente reducción de emisiones de CO2 de hasta un 3%, son las ventajas del refrigerador intermedio indirecto. En comparación con el directo, la reducción del volumen de aire de sobrealimentación y un aumento más rápido de la presión de sobrealimentación mejoran la respuesta del motor.

El nuevo sistema aprovecha todas las ventajas de la refrigeración de aire de sobrealimentación indirecta y exige un menor número de componentes, en comparación con los conceptos autónomos que trabajan con componentes independientes para el refrigerador intermedio y el colector de admisión. Esto reduce el número de puntos de contacto y los costes de manipulación para los fabricantes de automóviles. Además, la menor caída de la presión y el menor volumen de aire de sobrealimentación sirven para mejorar la respuesta del motor.

Con la plena integración, el refrigerador está completamente encerrado por las carcasas del colector de admisión, lo cual proporciona a todo el sistema mayor estabilidad en comparación con las soluciones montadas, ya que no hay superficie de sellado al exterior. El sistema permite una mejor distribución de la temperatura, con una diferencia de temperatura máxima de dos grados Kelvin en los seis cilindros. En este proceso, todo el sistema tiene que resistir altas diferencias de temperatura entre las entradas y salidas de aire de hasta 90 grados Kelvin.

El sellado entre el refrigerador y las carcasas del colector de admisión (que consta de dos componentes) se caracteriza por su buena resistencia a sustancias químicas y los bajos valores de fugas. Está fabricado con un marco de plástico en poliamida 6, especialmente fuerte, con un 35% de componente de fibra de vidrio (PA6 GF35) y un sellado de elastómero en caucho fluorado, que tiene una buena resistencia a la temperatura y medios. Un ajuste de bloqueo positivo mantiene la poliamida y el elastómero unidos de forma firme y segura.

Las presiones de carga absolutas de hasta 2,7 bares imponen unos requisitos exigentes a los componentes. Utilizando tecnología de simulación moderna, la construcción de un prototipo interno y ensayos exhaustivos, los ingenieros de Mann Hummel fueron capaces de mejorar el diseño adecuado mediante el uso de carcasas de plástico acanaladas para asegurar la máxima estabilidad y, a la vez, minimizar el peso.

Las nervaduras orientadoras del conjunto aseguran un flujo de entrada de aire regular a todos los cilindros por el óptimo flujo de aire. Al mismo tiempo, el diseño del componente sirve para minimizar la caída de la presión. El uso de soldadura por gas caliente permite más uniones soldadas estrechas, que también son más fuertes. El efecto colateral positivo es el aumento de la limpieza del componente debido a que con este proceso la fricción no genera residuos.