Con motivo de la celebración del Día Mundial del Medio Ambiente, Midas conciencia a todos los conductores sobre la importancia de llevar a cabo prácticas responsables y diarias que ayuden a reducir los niveles contaminantes, sobre todo en grandes ciudades.

- Revisión periódica del sistema de escape. Si en el vehículo existe algún problema que afecta a la combustión, las emisiones contaminantes aumentarán y el consumo de carburante también lo hará. No es necesario esperar a la Inspección Técnica de Vehículos para comprobar estos niveles. Es recomendable que cada cierto tiempo se compruebe el estado del tubo de escape para cambiarlo si fuera necesario. Asegurarse de que no existan elementos oxidados, rotos o con manchas llamativas, es otra de las claves de mantenimiento. El catalizador también hay que revisarlo y se recomienda sustituirlo cada 100.000 kilómetros, aunque esto puede variar según el caso.

- Mantenimiento óptimo de otros dispositivos del coche. Además del sistema de escape, existen otros elementos que deben mantenerse en buen estado para tener un coche eficiente y respetuoso con el medio ambiente. Las emisiones de gases contaminantes se pueden disparar si el aceite del coche está sucio, las bujías están dañadas o si los filtros no hacen bien su función.

- Respirar un ambiente limpio en el interior del coche. El sistema de ventilación de un automóvil, tanto en calefacción como aire acondicionado, acumula una gran cantidad de contaminantes orgánicos, bacterias, virus y hongos, además de olores desagradables producidos por el tabaco, mascotas, suciedad impregnada en los zapatos y restos de comida. Es recomendable purificar e higienizar el aire del interior del coche con sistemas como el de Air Care. Mediante un generador de oxígeno ionizado, se consigue destruir molecularmente los microorganismos y olores de origen orgánico, sin camuflarlos con ambientadores. Este avanzado sistema tecnológico de Air Care reduce hasta un 99% las diferentes colonias de gérmenes patógenos, sin necesidad de usar elementos químicos y sin dejar residuos.

- Estilo de conducción. Algunas costumbres a la hora de conducir hacen más daño al medio ambiente de lo que pensamos: acelerar o frenar bruscamente de forma frecuente, circular a velocidades altas o utilizar marchas cortas indebidamente. Para reducir el impacto de las emisiones, es recomendable conducir en la marcha más larga que sea posible, evitando revolucionar el coche. Anticiparse a todo y evitar frenar si hay el espacio suficiente para dejar de acelerar, es otra de las prácticas que ayudarán a reducir estas emisiones. Además, conducir a más de 100 kilómetros por hora aumenta vertiginosamente el consumo de combustible y las emisiones.

- Apuesta por coches ecológicos. A la hora de comprar un coche nuevo es muy importante fijarse en las opciones que ofrece actualmente el mercado, incluyendo los coches ecológicos. La amplia oferta de coches híbridos permitirán un consumo menor de combustible. La evolución e investigación de los coches eléctricos ayudan a respetar el planeta.