Para satisfacer la creciente demanda en sus mercados, la compañía NGK Spark Plug Europe está ampliando su capacidad de producción de bujías. Al hacerlo, el especialista de encendido y sensores puso recientemente una nueva planta en funcionamiento en Komaki, Japón.La expansión está programada para ser efectiva en el 2020, año en el que planea haber alcanzado una capacidad de producción anual de mil millones de bujías ‐30 % más que su capacidad actual-. Para alcanzar este objetivo, NGK ha construido una planta de producción adicional para componentes de bujías con cerca de 26.000 metros cuadrados de área de producción en Komaki.

La construcción comenzó en mayo de 2015. La planta se terminó en marzo de 2016 y requirió una inversión de siete millones de yenes (aproximadamente 57 millones de euros). La fábrica fabricará principalmente electrodos centrales y componentes para terminales de bujías. Está diseñada para ser amigable con el medio ambiente, con bajo consumo de energía y energía geotérmica que se utiliza para el sistema de aire acondicionado.