Las inquietudes y problemas que tienen los talleres y las compañías aseguradoras no sólo se producen en nuestro país, sino también en otras muchas partes del mundo. Es lo que ha ocurrido en Uruguay, donde este colectivo ha paralizado la reparación de vehículos de aseguradoras privadas durante un periodo de 30 días, todo ello por un conflicto sobre las tarifas fijadas por estas compañías privadas que no llegan a cubrir el coste total de las reparaciones.

La medida, adoptada por las empresas asociadas al Centro de Talleres Mecánicos de Automóviles (CTMA), implica que los talleres reciben los vehículos y aceptan realizar los trabajos, pero se informa a los clientes de que no se procederá a efectuar las reparaciones, en principio, hasta el 18 de octubre próximo. Tampoco se dan presupuestos ni se inician trámites administrativos, recoge un artículo del periódico uruguayo El Observador.

Según Antonio Vallverdú, presidente de CTMA (que agrupa a unas 530 empresas en todo el país que atienden el 80% del mercado de reparaciones de vehículos por accidentes), no se quería llegar a esta situación de conflicto, pero “no quedó alternativa” ante la “insensibilidad” y la negativa de las aseguradoras para negociar.

Este paro no alcanza, sin embargo, a los vehículos con cobertura del Banco de Seguros del Estado, con un 55% del mercado, ya que ha sido la única entidad que ha abierto una vía de negociación. En palabras de Vallverdú, el banco estatal “ha adoptado medidas paliativas”, que si bien “aún son insuficientes”, reconocen las diferencias existentes entre los precios fijados por las aseguradoras y los incrementos de coste que se han producido en los últimos diez años.

En las reuniones con la Cámara Uruguaya de Asesores Profesionales de Seguros y la Agrupación de Profesionales Asesores en Seguros, los talleres uruguayos expusieron que, desde el 2005 y hasta la fecha, el incremento de los costes de mano de obra han sido de 320% y que las diferencias con las tarifas fijadas por las aseguradoras no cubren ni una tercera parte de ese incremento. A eso se suma la “arbitrariedad” e “imposición” en la fijación de horas de trabajo para la realización de las reparaciones, ya que son las aseguradoras las que deciden cuántas horas debe llevar una reparación determinada. De acuerdo a la CTMA, esa evaluación no siempre refleja la cantidad de horas necesarias.

En el marco del conflicto, los talleres mecánicos comenzaron en junio pasado a trasladar a sus clientes la diferencia entre el presupuesto realizado por el taller y la indemnización de la aseguradora. La medida responde a que los pagos que reciben de las compañías de seguros por sus servicios no llegan siquiera a cubrir los costes de las reparaciones. Según el gremio uruguayo, eso ha repercutido en los últimos años en pérdida de rentabilidad y en una situación de crisis generalizada en el sector.