Volkswagen ha empezado a llamar a revisión a los automóviles equipados con motores 2.0, que afecta a los Audi A3, A4, A5, A6 y Q6; los Volkswagen Passat, CC, Tiguan, Golf, Jetta, Scirocco, Touran y Caddy; los Skoda Superb y Octavia; y los SEAT Exeo, Ibiza, León y Altea. Pero también a los motores más pequeños, los 1.2, que en esta primera oleada afectará a los Volkswagen Polo y SEAT Ibiza.

Desde la OCU insisten en un comunicado que, a día de hoy, “estas revisiones no son recomendables, sobre todo tras los test realizados en laboratorio por la organización de consumidores en los que se comprobó que, tras la eliminación del software las emisiones de NOx, aumentaban en más de un 13% y no se aseguraban las prestaciones del vehículo con una garantía suficiente”.

Para OCU, es recomendable “esperar hasta que se compruebe por autoridades independientes que la retirada del software no afecta ni a las prestaciones, ni a los niveles de emisiones o de consumo de combustible. Desde la organización informan, además, que a la demanda colectiva puesta en marcha “ya se han sumado más de 10.000 personas para exigir compensaciones económicas justas, al igual que está sucediendo con los afectados por este escándalo en Estados Unidos”.