La compañía estadounidense Waymo ha obtenido la patente para la invención de tecnología de mitigación de algunos elementos de la carrocería de un vehículo no tripulado. La patente implica la creación de un sistema tensor que se colocará bajo el revestimiento flexible de la carrocería del coche. Si el vehículo determina que hay un peatón y que el choque con él es inevitable, el sistema tensor se reestructurará de tal modo que la carrocería del coche se hará más suave y causará el menor daño posible a la persona.

Según los detalles que se detallan en la presentación de la patente, este sistema inteligente podría detectar si el choque se produce con otro coche, o si el impacto se produce con una persona. En ese caso, se activaría una serie de parámetros para reducir el impacto y asegurar la salud del peatón. Para ello, algunas partes de la estructura de los coches se contraerían cuando los sensores detectaran un choque, logrando suavizar determinados elementos, como por ejemplo, el paragolpes, para que el impacto cause el menor daño posible.

Es decir, algunas partes del exterior del auto perderían automáticamente rigidez al detectar un impacto. Explicado de manera simple, este sistema trabajaría con “elementos de tensión” que cambiarían la rigidez de determinados puntos de la estructura, “ajustándolos” según lo determine el sistema, después de analizar la situación.