La Sala I del Tribunal Supremo confirmó la condena a Santander Consumer, que tendrá que devolver diferentes cantidades a 230 clientes por incumplimiento del servicio de mantenimiento de vehículos contratado por medio del producto 'fórmula Otaysa'.

Recordemos que este producto fue fruto de un contrato firmado en 1997 entre Otaysa Turismos e Hispamer Servicios Financieros, empresa absorbida posteriormente por Santander Consumer.

El Supremo confirma la sentencia dictada el 28 de octubre de 2013 por la Audiencia de Madrid al rechazar la pretensión de Santander Consumer que no podía aplicarse al caso la Ley de Crédito al Consumo porque los préstamos superaban el límite de 18.040 euros.

De este modo, el alto tribunal ratifica el criterio de la Audiencia que no se alcanzaba esa cifra tope porque debía distinguirse la parte del préstamo concedida para atender reparaciones y servicios de la otorgada para la compra del vehículo.