Por cada 100 kg de biodiésel se originan 11 kg de glicerina, mientras que la producción del fenol a partir de la oxidación del cumeno genera grandes cantidades de acetona. Cepsa es el segundo proveedor mundial de fenol y el mayor productor de cumeno, ambos empleados en la fabricación de resinas y plásticos.

La generación de biodiésel y fenol deriva en una sobreproducción de glicerina y acetona, además de en la necesidad de diseñar nuevos procesos que permitan un mayor aprovechamiento de dichos compuestos. En esta línea, y junto a científicos de la Universidad de Sevilla, la compañía española ha conseguido producir el solketal, un aditivo con componente “bio” para combustible originado a partir de glicerina y acetona.

“El solketal ha demostrado mejorar la lubricidad del diésel y aumentar el número de octano de la gasolina, lo que mejora la eficacia de los motores. La combustión con solketal es, por tanto, más eficaz y más limpia, produciendo así menos emisiones”, destacan desde Cepsa, cuyas investigaciones se han realizado en una planta piloto, lo que agiliza su traspaso a escala industrial y la puesta en marcha efectiva de la valorización de subproductos.

Otro aspecto importante en la I D que Cepsa realiza es la revalorización de los productos de refinación del petróleo como las olefinas, los aromáticos y el tolueno. Tomando la alquilación del tolueno como reacción química modelo, investigadores de la Universidad de Cádiz han diseñado diversos catalizadores altamente selectivos y estables que permiten transformar estos subproductos de bajo valor añadido en combustibles limpios exentos de azufre y, por ello, menos perjudiciales para la salud y el medio ambiente.