XEV se ha asociado con la compañía Polymaker para fabricar el LSEV, un coche producido en tres días con impresión 3D. El chasis, los asientos y los cristales son de fabricación convencional, mientras que casi todos los demás componentes recurren a la tecnología de impresión 3D para dar forma al vehículo por piezas.

Además de resultar un automóvil muy ligero (pesa 450 kg), esta técnica permite personalizar cada unidad al gusto de su propietario, informa el periódico La Vanguardia. Con unas medidas de 254 centímetros de largo, 150 cm de ancho y 152 cm de alto, este biplaza chino se sitúa dimensionalmente justo en medio de otros dos vehículos eléctricos disponibles en el mercado: el Smart Fortwo (2,69 metros de longitud) y el Renault Twizy (2,33 metros).

A nivel de precio, el LSEV costaría 8.000 euros, mientras que el Twizy rondaría desde los 7.355 euros (variante Life con alquiler de batería) y el Smart supera los 20.000.

Por otro lado, el sistema de propulsión está compuesto por dos motores montados en las ruedas posteriores. Su velocidad máxima alcanzará los 70 km/h y la autonomía será de unos 150 km. De momento, sólo se ha producido una unidad, pero la intención es comenzar a fabricar el modelo en masa durante 2019.