Los componentes relativos a la seguridad, como amortiguadores, frenos y otros componentes del chasis, son sometidos a importantes esfuerzos con las condiciones climatológicas invernales, y pueden convertirse en un riesgo para la seguridad si no se realiza un adecuado mantenimiento de los mismos. Los talleres independientes pueden ganarse la confianza de sus clientes, ofreciéndoles una revisión profesional y a tiempo. ZF Aftermarket le brinda asistencia con los productos de las marcas Lemförder, Sachs, TRW y Boge, con calidad de Equipo Original, junto con información técnica.

Los expertos de ZF Aftermarket recomiendan que los amortiguadores sean examinados para comprobar que estén en condiciones para la circulación, a los 80.000 kilómetros por primera vez y, posteriormente, cada 20.000 kilómetros. En algunas zonas de nuestro país es necesario realizar un cambio de neumáticos de invierno a los de verano, una buena ocasión para revisar los amortiguadores.

Los profesionales del taller saben que también es necesario revisar todos los componentes adicionales. Sólo se garantiza la durabilidad de los amortiguadores si los soportes de la columna de suspensión, así como los topes de compresión y los tubos protectores se encuentran en perfectas condiciones.

Asimismo, los profesionales deben recomendar que las pastillas de freno tengan al menos un grosor superior a los 2 mm., dependiendo del kilometraje del vehículo, revisándolo a mitad de año. Además de que un experto revise los discos y las pastillas de freno, ZF Aftermarket indica que también es esencial que se revisen las pinzas y latiguillos de freno para asegurar que no tienen ninguna fuga, que no existen obstrucciones y que funcionan correctamente.

Por su parte, los componentes del chasis y del sistema de dirección, como los brazos de suspensión, pueden desgastarse o ser dañados por la suciedad o por objetos extraños que hayan penetrado en el vehículo. Si no se sustituyen los componentes dañados puede afectar gravemente al comportamiento del vehículo y la seguridad de los ocupantes puede verse comprometida. También es importante revisar los fuelles y los guardapolvos de caucho, tanto de las rótulas de suspensión como las de dirección. Las salpicaduras de agua que puedan penetrar eliminan la grasa especial, lo cual puede provocar que se introduzca suciedad y se cree óxido en el interior de la rótula.