A diferencia de los aceites de color amarillo anaranjado, el aceite Liqui Moly 10W-40 MoS2 tiene un color gris. A pesar del color normal, tiene, en su composición, un lubricante sólido de disulfuro de molibdeno (MoS2), que garantiza un mayor efecto antifricción y una mejor lubricación en condiciones de funcionamiento extremas y largos intervalos de cambio de aceite.

“Es una especie de 2 en 1”, según la empresa, convirtiéndose en un aceite que agrega un aditivo con un efecto antidesgaste para proteger el motor especialmente para aquellos coches que ya tienen muchos kilómetros. Por lo tanto, su color gris es muy característico, incluso cuando es nuevo, ya que el grafito es uno de los componentes del aditivo antifricción incorporado que le cambia su color.

Adecuado para motores diésel y de gasolina, con y sin turbocompresor, el aceite 10W-40, que se recomienda para las normas ACEA A3, ACEA B4 y API SL, es ampliamente utilizado, por ejemplo, en vehículos todoterreno, lo que garantiza un mejor rendimiento, reduciendo el sobrecalentamiento y el consumo de aceite. Liqui Moly recomienda el uso de su Guía de Aceite para saber cuál es el más correcto para cada vehículo.

Entre las ventajas del nuevo aceite, la compañía destaca su protección contra el desgaste y buen comportamiento en frío, estabilidad ante el envejecimiento y la viscosidad, la limpieza óptima del motor, sin dañar los catalizadores, las mejores capacidades de operación de emergencia y suministro rápido de aceite a bajas temperaturas.