Casi todos los coches modernos, y prácticamente todos los que llevan climatizador o aire acondicionado, están equipados con filtros para el habitáculo que se encargan de filtrar eficazmente las sustancias dañinas procedentes del aire. Pero la capacidad de absorción de estos filtros es limitada. Si el filtro está sobrecargado de partículas, ya no podrá realizar su función de filtración y la suciedad que ha sido filtrada volverá a la corriente de aire.

Por otro lado, los datos demuestran que cada vez hay un mayor porcentaje de personas con problemas de alergia al polen, y la tendencia es claramente ascendente. Aproximadamente, una de cada seis personas que habita en las grandes urbes lucha, sobre todo en primavera, contra picores, ataques de estornudos y demás efectos de la llamada fiebre del heno. En España más de diez millones de personas padecen reacciones alérgicas.
Los expertos de Bosch aconsejan que los filtros para habitáculo se cambien a la llegada de la primavera, justo antes del inicio de la temporada de polinización, para así lograr una eficacia óptima de los filtros. También recomiendan que, en lugar de un filtro estándar, se instale un filtro de carbón activo. Su capa activa, fabricada con cáscara de coco, retiene, gracias a su estructura en forma de esponja, junto al polen o a las partículas de polvo, también gases malolientes y nocivos como el ozono y el óxido denitrógeno. Los talleres pueden realizar el cambio del filtro antipolen y el cambio a filtros de carbón activo sin problema alguno y en muy poco tiempo. Además, las sustancias acumuladas en el circuito de climatización son un lugar de incubación de moho y bacterias. Por tanto, Bosch recomienda cambiar los filtros para el habitáculo en un taller cada 15.000 kilómetros o al menos una vez al año.
El mejor momento para cambiar los filtros es en primavera. Esto se debe a que, por una parte, en otoño e invierno el filtro para el habitáculo absorbe una cantidad elevada de humedad, y por otra, el sistema de filtrado debe ser particularmente eficaz al inicio de la temporada de polen. El filtro para el habitáculo estándar atrapa incluso partículas respirables con un diámetro inferior a 0,0025 mm. En cualquier caso, reemplazar regularmente este componente del vehículo, muy efectivo pero discreto, es una buena inversión en la salud de toda la familia con un coste moderado. Según el tipo de vehículo, un filtro para el habitáculo nuevo cuesta entre tres y diez céntimos de euro al día.
El humo que sale del escape de los vehículos que tenemos delante, el polvo fino y el hollín del Diesel, así como el polen, bacterias y óxidos de nitrógeno pueden llegar fácilmente al habitáculo. Especialmente en condiciones de tráfico urbano, la concentración de estas substancias tóxicas en el vehículo suele ser mucho mayor que conduciendo por carretera, afectando particularmente a los niños y personas más delicadas que viajan en el vehículo. La protección de la salud es una prioridad importante, especialmente para familias con niños pequeños. Reemplazar anualmente el filtro para el habitáculo asegura una reducción importante de sustancias tóxicas en el habitáculo de pasajeros durante todo el año.
Además de proteger la salud, los filtros para el habitáculo tienen otras ventajas ya que proporcionan una seguridad adicional a los conductores que padecen alergia al polen. Un conductor con los ojos llorosos y que está estornudando continuamente se pone en peligro a sí mismo, a sus pasajeros y a los otros conductores. A 80 km/h, un conductor recorre una distancia de aproximadamente 24 metros cuando sus ojos están cerrados debido a un estornudo y, cuando el tráfico es intenso, conducir con los ojos cerrados es peligroso. Los filtros para el habitáculo reducen el polen de forma eficaz para que los alérgicos puedan conducir cómodamente. Incluso cuando se conduce por túneles y en atascos, el filtro proporciona un aire notablemente más puro. Esta mejora en la calidad del aire aumenta la capacidad de concentración del conductor. Por último, un filtro nuevo también evita el empañamiento de las lunas del vehículo.