Castrol ha lanzado un nuevo tratamiento previo al cambio de lubricante, Castrol Engine Shampoo, que ayuda a mantener el funcionamiento eficiente de los motores de automóvil gasolina y diésel. El producto reduce los depósitos de residuos dañinos en hasta un 85% en mecánicas de gasolina, como muestran las pruebas en el Centro de Tecnología Castrol.

“El lubricante de motor se puede degradar a muy altas temperaturas y, con el tiempo, puede manifestarse en forma de residuos acumulados”, explica Gareth Bracchi, ingeniero de Castrol. "Este proceso se ve agravado por la realización de trayectos cortos frecuentes, la conducción a altas revoluciones, como la subida de cuestas, los cambios de lubricante de baja calidad, las sustituciones de lubricante atrasadas o no efectuadas y los trayectos de arranques y paradas que se están volviendo cada vez más frecuentes en nuestras ciudades congestionadas”.

Castrol Engine Shampoo aditivos

Castrol Engine Shampoo contiene una tecnología de aditivos de agentes limpiadores potentes (PCA) sin disolventes y proporciona una limpieza profunda, a la vez que suave. “A pesar de su exhaustiva capacidad de limpieza, Castrol Engine Shampoo no tiene ninguno de los efectos secundarios dañinos de un limpiador de motores a base de disolventes”, concluye Gareth Bracchi.

El nuevo producto se puede utilizar en motores para automóvil tanto de gasolina como diésel, así como en motos y vehículos comerciales ligeros. Una botella de Engine Shampoo es eficaz en vehículos que utilizan de 3 a 6 litros de lubricante de motor. Se recomienda su uso para cualquier otro cambio de lubricante, principalmente en vehículos más antiguos con muchos kilómetros. También puede utilizarse para vehículos nuevos como medida de prevención.

Engine Shampoo puede aplicarse diez minutos antes del mantenimiento, en cualquier lugar donde el automóvil esté aparcado de manera segura. Una vez que el motor ha calentado el lubricante, se apaga y se añaden 300 ml de Engine Shampoo. A continuación, se vuelve a encender el motor y se deja al ralentí durante diez minutos. Los residuos se transfieren al lubricante de motor, que luego se vacía con el motor apagado y se sustituyen los filtros.