Actualmente, más del 90% de todos los vehículos nuevos incorporan la tecnología de ahorro de combustible start-stop. Según un estudio de Clarios, la cuota start-stop del parque automovilístico de la Unión Europea prácticamente se duplicará entre 2018 y 2023. En este contexto, el fabricante desempeña un importante papel: el 80% de los vehículos start-stop nuevos están equipados con una batería AGM o EFB del fabricante, la tecnología líder del mercado europeo de reposición de baterías del futuro próximo.

Las baterías convencionales no pueden proporcionar la energía necesaria durante el start-stop, ya que la duración de su ciclo se ve reducida si su nivel de carga desciende por debajo del 80%. Sin embargo, la batería VARTA Silver Dynamic AGM de Clarios permite que la batería se descargue hasta el 50% de su capacidad nominal. “Por lo tanto, es capaz de soportar fácilmente los periodos de apagado del motor como resultado de las funciones de ahorro de combustible”, explica Roberto Beesmans, responsable de Formación en Clarios.

Además, la batería AGM asegura que el motor arranque siempre de manera fiable tras cada parada en modo start-stop. Beesmans aconseja que “las baterías AGM instaladas como parte del equipamiento de serie deberían sustituirse solo por baterías AGM”. La VARTA Silver Dynamic AGM ha sido fabricada originalmente para ser utilizada en vehículos nuevos. Así lo indica el logotipo 'OE'.

Con una vida útil hasta tres veces más larga que la de las baterías convencionales, las baterías AGM y EFB de Clarios son idóneas para los vehículos con demandas de energía muy altas. Dado el creciente número de vehículos start-stop, Clarios ofrece una batería auxiliar AGM como complemento para las aplicaciones de reserva y las funciones de confort en los vehículos de alta gama.

Por otro lado, Clarios destaca que su gama de baterías de plomo-ácido está diseñada para adaptarse a los próximos vehículos eléctricos y autónomos. Las soluciones de plomo-ácido abastecen de energía a sistemas de seguridad esenciales, funciones de confort y funciones de ahorro de combustible de los vehículos actuales y futuros. Dan soporte al sistema cuando la batería principal está apagada o falla: si el sistema de alta tensión falla, puede mantener funciones importantes como la dirección asistida y el servofreno.

Los conductores verán sistemas inteligentes asumiendo cada vez más tareas y delegarán algunas de las funciones de monitorización del vehículo a sistemas de control automáticos. Esta situación, a su vez, dará lugar a una mayor necesidad de un sistema de suministro de energía fiable de alto rendimiento. Las baterías de ión-litio son consideradas el sistema sucesor de las tecnologías de plomo-ácido para los vehículos eléctricos o sin conductor, aunque las soluciones de plomo-ácido seguirán siendo necesarias en los vehículos futuros.

En palabras de Roberto Beesmans, “las tendencias que surjan en el sector de los vehículos eléctricos y sin conductor determinarán nuestra actividad. Por lo tanto, nuestras baterías están diseñadas para adaptarse a los vehículos eléctricos, también sin conductor. Cuentan con la suficiente capacidad para suministrar energía de forma fiable a los futuros consumidores”.